El Cerro Catedral brilló en una noche mágica con la tradicional Bajada de Antorchas
La magia de la montaña volvió a regalar una de las postales más esperadas e impactantes de la Patagonia. En el marco de la 55ª edición de la Fiesta Nacional de la Nieve, el Cerro Catedral fue escenario de la tradicional Bajada de Antorchas, un ritual histórico que volvió a vestir de luz, calidez y emoción las laderas nevadas, convocando a miles de residentes y turistas que se acercaron para vivir una velada inolvidable.
El punto culminante de la noche llegó cuando decenas de instructores y esquiadores desplegaron sus destrezas descendiendo en perfecta armonía por las pistas principales, dibujando “serpientes de fuego” sobre la nieve. A este clásico e imperecedero espectáculo se le sumó una vibrante puesta en escena moderna que incluyó un imponente Show de Luces de última tecnología y la ambientación de un DJ en vivo, que le puso ritmo y emoción a la noche cordillerana.
El intendente Walter Cortés estuvo presente en la base de la montaña compartiendo el evento junto al gobernador de la provincia de Río Negro, Alberto Weretilneck, y gran parte de su equipo de gobierno entre los que se destaca el secretario de Turismo y presidente del EMPROTUR, Eric Guzmán; además del presidente del Tribunal de Contralor, Dr. Estanislao Cazaux; el intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi, Dámaso Larraburu, ministros de la provincia, concejales y demás autoridades. No podían faltar además de las 10 candidatas a Reina de la Nieve, las salientes reina, primera y segunda princesa.
El intendente Walter Cortés mencionó que “esta fiesta es una fiesta de nuestro pueblo; esta fiesta es una fiesta del cerro, es una fiesta de nuestro cerro que nos da muchas bendiciones”. “Muchas bendiciones para lo que viene, para nuestra economía, para el trabajo, para los empresarios, absolutamente para todo”, continuó. “Y Dios hoy nos regala la nieve; es una de las pocas fiestas donde nosotros hablamos y está cayendo nieve”, emocionó a los presente el jefe comunal.
El público, resguardado del frío con abrigo y bebidas calientes, acompañó cada tramo del descenso con vítores, aplausos y teléfonos en alto para registrar un momento único. La combinación entre el fuego ancestral, la iluminación de vanguardia y la música creó una atmósfera festiva que dio el puntapié inicial perfecto para el desarrollo de las celebraciones de la fiesta.
La velada en el Cerro Catedral reafirmó una vez más por qué este evento sigue siendo el corazón latente del invierno en San Carlos de Bariloche.