Escándalo
Controles en Centenario: hasta el chofer de la grúa estaba borracho
Los agentes de controles viales de la ciudad neuquina de Centenario vivieron un fin de semana insólito: el chofer de la grúa que debía llevarse los autos cuyos conductores no habían superado el test de alcoholemia, llegó borracho al operativo.
Los medios locales informaron que el escándalo se desató cuando uno de los infractores advirtió que el chofer -de un servicio contratado por la Municipalidad de Centenario- estaba alcoholizado.
Los conductores sancionados que estaban en el lugar estallaron en quejas y se trenzaron en discusiones, que derivaron en una pelea a golpes.
El bochorno se produjo a las 3 de la madrugada y requiritó la intervención de la policía.
Los inspectores de Tránsito -escoltados por efectivos de la Policía- se habían apostado en la esquina de Honduras y Ecuador y ya tenían seis vehículos secuestrados por alcoholemia positiva; incluida una moto que conducida una mujer que arrojó 0,95 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, habían labrado 14 actas contravencionales por distintas infracciones.
En eso estaban cuando uno de los que habían sido interceptados abordo de un Volkswagen Gol Trend se dio cuenta de que el sujeto de la grúa tenía aliento etílico y comportamiento de beodo. Fue ahí cuando se alteraron los ánimos y volaron un par de trompadas, una de las cuales alcanzó a un policía.
En medio de todo eso, los municipales no tuvieron más remedio que hacerle el control al sujeto de la grúa y se comprobó que tenía más de 1 gramo de alcohol en sangre. Pero eso no es todo, ya que tampoco contaba con la documentación obligatoria para circular ¡Una locura! ¡Una vergüenza! Tanto que la grúa también terminó retenida en el depósito municipal. Hasta ahora no se sabe si hubo sanciones.