2026-05-24

Incendios y accidentes

Factor humano en emergencias: psicología y riesgo psicosocial en la respuesta crítica

Nuestro columnista Néstor Vidal aborda hoy el aspecto humano de los brigadistas en emergencias en Bariloche y la región. Estrés y agotamiento físico y mental, claves de la actuación de bomberos y otros responsables de intervenciones para tener en cuenta por los peritos.

Por Néstor Vidal (*)

En el ámbito de la seguridad y el peritaje forense, tendemos a centrarnos en la falla de los materiales o en la dinámica de los fluidos. Sin embargo, la efectividad de cualquier sistema de respuesta en nuestra región depende de un componente crítico: la estabilidad neurocognitiva del operador. Hoy, bajo el paraguas normativo de la ISO 45003:2021 (Gestión de la salud y seguridad psicológica en el trabajo), el análisis de los Factores de Riesgo Psicosocial (FRP) en bomberos y personal de emergencia no es una cuestión meramente asistencial, sino un pilar de la eficiencia operativa y la seguridad institucional.

Respuesta al estrés y desgaste físico y mental

Durante una intervención de alta complejidad en Bariloche —ya sea un incendio de interfaz o un siniestro vial en la Ruta 40— el cerebro del bombero activa el eje Hipotálamo-Pituitario-Adrenal (HPA). La liberación masiva de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y glucocorticoides (cortisol) optimiza la respuesta motora, pero, bajo exposición prolongada, altera los procesos de toma de decisiones.

En términos técnicos se llama a esa situación “carga alostática”, en resumen el desgaste físico y mental acumulativo que sufre el cuerpo al adaptarse constantemente al estrés crónico. Se define como el "costo" biológico o "desgaste por uso" de estar expuesto a demandas repetidas sin el tiempo de recuperación adecuado.

La psicología de la emergencia estudia este "túnel cognitivo", donde la capacidad de procesar información periférica se reduce debido al secuestro amigdalino (una sobreactivación de la amígdala cerebral que anula temporalmente la corteza prefrontal). Para el perito forense, entender este estado es vital al analizar la cadena de mando y las acciones tácticas en el escenario de un siniestro en la región.

Taxonomía clínica de los riesgos psicosociales

El personal de emergencia en Bariloche se enfrenta a tres patologías específicas que deben ser gestionadas desde una perspectiva técnica y auditadas mediante psicometría forense:

  • Síndrome de Burnout (Desgaste Ocupacional): No es simple cansancio, sino un estado de agotamiento emocional y despersonalización. Evaluado mediante el Maslach Burnout Inventory (MBI), se observa que, en entornos de alta demanda como los cuarteles de nuestra zona, el Burnout degrada la atención selectiva, aumentando la probabilidad de errores técnicos operativos.
  • Fatiga por Compasión (Estrés Traumático Secundario): Resultado de la exposición continua al sufrimiento ajeno. En una comunidad estrechamente vinculada como la de Bariloche, este riesgo se potencia por la proximidad social con las víctimas, medible objetivamente a través de la escala ProQOL.
  • Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): La recurrencia de incidentes críticos puede consolidar memorias traumáticas que alteran la funcionalidad del individuo a largo plazo si no se aplican protocolos de Defusing y Debriefing técnico. Las actualizaciones del DSM-5-TR exigen que la mitigación de este daño neurobiológico comience en las primeras horas post-incidente.

Bariloche: variables estacionales y resiliencia operativa

La realidad de Bariloche y la región impone desafíos únicos. Las temporadas de invierno, con intervenciones prolongadas bajo temperaturas extremas y condiciones de aislamiento, exigen una resiliencia psicológica superior.

El análisis científico de la resiliencia no la define como una característica innata, sino como una capacidad dinámica. La implementación de programas de Coping (Estrategias de Afrontamiento) permite que el bombero procese la carga tensional de manera técnica, evitando la saturación del sistema de respuesta.

Hacia una gestión profesional del riesgo institucional

Para las instituciones y empresas de seguros en nuestra ciudad, la prevención del riesgo psicosocial es una inversión en fiabilidad. Un operador afectado psicológicamente es, desde el punto de vista del análisis de fallas, un eslabón crítico en la seguridad del sistema.

  • Auditoría de Clima Laboral: Evaluar la estructura jerárquica y el apoyo percibido, estandarizando procesos preventivos para evitar demandas por negligencia institucional.
  • Protocolos de Intervención Post-Incidente: La ciencia forense psicológica recomienda intervenciones técnicas inmediatamente después de eventos con víctimas múltiples o menores involucrados, derivando a terapias focalizadas en trauma si la sintomatología aguda no cede.

Conclusión

La psicología de la emergencia es la ingeniería del comportamiento aplicada a situaciones límite. En Bariloche y la región, donde la geografía y el clima no dan tregua, proteger la salud mental de quienes nos protegen es una obligación científica y estratégica. La excelencia técnica en el campo debe estar respaldada por una estructura psicosocial robusta que garantice que, ante la próxima emergencia, el factor humano siga siendo nuestra mayor fortaleza.

 

(*) Néstor Vidal Perito en Investigación Forense, especialista en Accidentología y Gestión de Riesgos, Registro DIFI 309-18. Integrante de CIFTT (Centro de Investigación Forense y Tecnología del Tránsito) y miembro suscripto al programa del Instituto Nacional de Justicia (NIJ) de la Agencia de Investigación Científica Forense, Evaluación y Tecnología del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (999-N. Capitol St., NE, Washington, DC 20531). Aprendiz Ad Honorem en Nuevas Tecnologías (Toyota Industries / Nippon Life).

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