Terminal modelo
SportClub inauguró en Ezeiza el gimnasio más grande del mundo dentro de un aeropuerto
Lo que antes era una espera tediosa en una terminal, hoy se transforma en una oportunidad de entrenamiento de nivel olímpico. El Aeropuerto Internacional de Ezeiza ha inaugurado oficialmente el gimnasio de mayor tamaño en el mundo en funcionar dentro de un predio aeroportuario, posicionando a la Argentina a la vanguardia del concepto de Active Travel.
Un complejo de dimensiones inéditas
El nuevo espacio, desarrollado mediante una alianza estratégica entre Aeropuertos Argentina y la cadena SportClub, cuenta con una superficie total de 3.250 m². Supera así a instalaciones similares en hubs globales como Singapur, Doha o Múnich.
Ubicado estratégicamente en la zona de estacionamientos para facilitar el acceso, el complejo no es solo una sala de máquinas, sino un centro de bienestar integral que incluye:
* Área de musculación: 1.200 m² equipados con tecnología de última generación para entrenamiento funcional, cardio y peso libre.
* Zona acuática: Una pileta semiolímpica descubierta y climatizada, una rareza absoluta en el entorno de una terminal aérea.
* Sostenibilidad: Duchas alimentadas por paneles de energía solar y políticas de reducción de huella de carbono.
* Bienestar: Sector de solárium, saunas y vestuarios de alta gama.
"Queremos que el bienestar forme parte del viaje", señaló Dardo de Marchi, socio fundador de SportClub, durante la presentación. Por su parte, Sebastián Villar Guarino, gerente general del Aeropuerto de Ezeiza, destacó: "Hacemos de cada aeropuerto, tu aeropuerto. Esta opción es única para quienes valoran la actividad física".
¿Quiénes pueden utilizarlo?
El gimnasio no está reservado exclusivamente para los pasajeros. El proyecto tiene una mirada integral sobre la comunidad:
- Colaboradores: Los más de 25.000 empleados que trabajan diariamente en el aeropuerto.
- Pasajeros frecuentes y en tránsito: Quienes deseen aprovechar escalas largas de forma saludable.
- Vecinos: Habitantes de las zonas de Ezeiza y Canning que busquen una infraestructura de primer nivel.
Esta apertura se suma a otras innovaciones recientes en la terminal, como el hotel MyPod y las salas para personas neurodivergentes, consolidando a Ezeiza como un centro de servicios premium que va mucho más allá de la conectividad aérea.