Aumento de la carne vacuna
Aumenta la brecha: el precio de un kilo de asado equivale a tres kilos de cerdo
La Federación Porcina Argentina (FPA) difundió un informe en el que subraya la enorme oportunidad que tiene la cadena del cerdo para continuar creciendo en el país, tanto como complemento como sustituto de la carne bovina. El documento cobra especial relevancia en medio del debate que se intensificó en las últimas semanas por la fuerte suba del precio del asado, impulsada principalmente por la escasez de hacienda y por el nuevo horizonte exportador que se abrió tras el acuerdo comercial con Estados Unidos.
Según el reporte, la faena y el consumo de carne porcina en Argentina acumulan más de una década de crecimiento ininterrumpido. Lejos de alcanzar un techo, la entidad considera que el contexto actual —marcado por precios relativos favorables y por un trabajo sostenido de profesionalización en toda la cadena— permite proyectar que la tendencia alcista podría continuar. No obstante, desde el sector también reconocen que enfrentan desafíos, como el incremento de costos y el aumento de las importaciones.
Aumenta la brecha
Uno de los ejes centrales del informe es la marcada diferencia de valores entre la carne vacuna y la carne de cerdo, una brecha que se amplió en los últimos meses y que, de acuerdo con la FPA, podría profundizarse.
“Con valores que permiten cuidar mucho más el presupuesto familiar, la proteína porcina ganó terreno y podría ampliar esa ventaja. La diferencia de valores entre la carne vacuna y la carne de cerdo se amplió en los últimos meses y todo indica que la distancia seguirá creciendo”, advierte el documento.
Un relevamiento realizado por la Federación en carnicerías muestra cifras contundentes: mientras el kilo de asado vacuno ronda los $18.000, el pechito de cerdo se consigue a $6.700. En términos prácticos, por el valor de un kilo de asado pueden comprarse casi 2,7 kilos de pechito.
La comparación se vuelve aún más elocuente en otros cortes de consumo masivo. La nalga vacuna promedia los $20.000 por kilo, frente a $6.900 de la nalga de cerdo; la bola de lomo vacuna ronda los $18.000, contra $6.900 de su equivalente porcino; y el bife angosto alcanza los $19.900, mientras que el carré con hueso de cerdo se ofrece a $5.700. Incluso en cortes premium, el lomo vacuno se ubica cerca de $25.000, mientras que el solomillo de cerdo ronda los $12.000.
En supermercados la tendencia se repite, aunque con una brecha porcentual algo menor. El asado vacuno se ubica en torno a los $16.000 y el pechito de cerdo cerca de $7.132. La nalga vacuna alcanza los $18.500, frente a $9.999 del corte porcino. Así, en varios casos, el consumidor puede adquirir casi tres kilos de carne porcina por el precio de uno de carne bovina.
Con alto valor proteico y vitaminas B, el cerdo combina precio accesible, sabor y versatilidad en la cocina diaria.
Con alto valor proteico y vitaminas B, el cerdo combina precio accesible, sabor y versatilidad en la cocina diaria.
Para la Federación, el nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos —que incrementará el cupo exportador de cortes bovinos de alto valor— podría sumar presión sobre la oferta disponible en el mercado interno y empujar aún más los precios en el mostrador. De concretarse ese escenario, la brecha de precios tendería a ampliarse.
Récord de consumo
Este escenario posiciona al cerdo como una alternativa estratégica para sostener el volumen de proteína en la dieta familiar sin incrementar el gasto. “En un contexto de ingresos ajustados, la posibilidad de mantener el consumo de carne con un menor desembolso resulta decisiva y explica buena parte del cambio de hábitos”, subraya el informe.
El fenómeno no es nuevo ni exclusivamente coyuntural. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, difundidos a comienzos de febrero, el consumo de carne porcina alcanzó en 2025 un récord histórico en Argentina y fue el principal motor del crecimiento total de proteína animal.
En el reparto global de carnes, la participación del cerdo viene aumentando de manera sostenida en los últimos años. Mientras el consumo de carne vacuna mostró oscilaciones y el de pollo se mantuvo relativamente estable, el porcino fue el que más traccionó el incremento total.
En la misma línea, el Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), que elabora informes para la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (CAICHA), destacó que la carne porcina explicó buena parte del crecimiento del consumo de proteína animal en el país.
Calidad nutricional y mayor diversificación
Desde la cadena porcina señalan que el avance no responde únicamente a una cuestión de precios. En los últimos años se realizaron inversiones significativas en genética, sanidad y alimentación, lo que permitió obtener carnes más magras y competitivas desde el punto de vista nutricional.
Hoy el cerdo aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del complejo B —en especial B1— y minerales como hierro y zinc. Además, su grasa intramuscular presenta un perfil saludable: alrededor del 45% corresponde a Omega 9, el mismo tipo de ácido graso presente en el aceite de oliva y la palta.
El cerdo ofrece cortes magros, menor merma y preparaciones rápidas, ideal para cuidar el bolsillo y la dieta.
El cerdo ofrece cortes magros, menor merma y preparaciones rápidas, ideal para cuidar el bolsillo y la dieta.
A ello se suman ventajas prácticas: admite preparaciones rápidas y versátiles —bifes a la plancha, salteados, cortes al horno o piezas ideales para la parrilla— y, en muchos casos, presenta menor merma, lo que mejora el rendimiento por kilo comprado.
Asimismo, amplió su presencia en productos elaborados y frescos, desde milanesas y hamburguesas hasta cortes listos para cocinar, facilitando su incorporación en hogares donde históricamente predominaba la carne vacuna.
Con un mercado internacional firme y mayores posibilidades de exportación para la carne bovina, desde la Federación Porcina Argentina consideran que la presión sobre ciertos cortes vacunos podría intensificarse. Si ese escenario se consolida, la brecha de precios podría profundizarse aún más y reforzar la elección del cerdo como protagonista creciente en la mesa diaria de los argentinos.
Fuente: Federación Porcina Argentina (FPA) y Redacción +P.