El Bolsón
Emanero cerró una edición histórica de la Fiesta Nacional del Lúpulo
A lo largo de las cuatro noches, la fiesta se desarrolló con gran concurrencia, predio colmado, clima familiar y sin inconvenientes. Fuentes policiales confirmaron que no se registraron incidentes, destacando además que tanto la organización como el operativo general resultaron totalmente exitosos, consolidando una edición ejemplar desde lo logístico y lo organizativo.
En este marco, el intendente Bruno Pogliano valoró la magnitud y el sentido profundo de la celebración:
“Hemos pasado cuatro noches a puro ritmo. Muchísimo trabajo de toda la organización, de muchos vecinos y vecinas que se acercaron voluntariamente, de quienes apostaron a los puestos y vinieron a trabajar. Esta fiesta, en el marco del centenario, representa nuestra identidad, a los pioneros y a los lupulares que visten de color a nuestra localidad, pero también significa trabajo y oportunidades para nuestra gente. El Bolsón se merecía volver a encontrarse y disfrutar de cuatro noches a pleno, con artistas de este nivel y una realización impecable”, expresó el jefe comunal.
Pogliano subrayó además la importancia estratégica de la Fiesta Nacional del Lúpulo para El Bolsón y la Comarca Andina, no sólo desde lo cultural y social, sino también por su impacto turístico, económico y productivo, dinamizando el trabajo local y fortaleciendo la identidad de la región.
Uno de los momentos más celebrados de la noche fue la presentación de Emanero que hizo delirar al público con gran show, así como también el gran bingo, cuyo premio mayor —un terreno— quedó en manos de una vecina de Villegas, generando una ovación del público.
Asimismo, se vivió un instante profundamente emotivo cuando una trabajadora municipal propuso casamiento a su novia sobre el escenario, recibiendo un sí rotundo que desató el aplauso y la emoción de todo el predio.
De esta manera, El Bolsón cerró una edición histórica de su fiesta más emblemática, reafirmando su identidad, su capacidad organizativa y el valor del encuentro como motor cultural y social de toda la comunidad.