2026-02-23

Crece la preocupación por la presencia de jabalíes en zonas urbanas

La creciente aparición de ejemplares en barrios del este y áreas protegidas genera preocupación. Las autoridades advierten sobre los riesgos de seguridad y salud, mientras refuerzan las recomendaciones para evitar incidentes ante una especie que ya se considera instalada en la región.

La presencia de jabalíes en las zonas urbanas y periurbanas de San Carlos de Bariloche se convertió en una problemática recurrente. Durante los últimos meses, vecinos de barrios como Las Victorias, El Cóndor y la zona de la avenida de Circunvalación reportaron avistamientos frecuentes de estos animales, que se desplazan cada vez más cerca de las viviendas en busca de alimento.

Especialistas del CONICET y de la Subsecretaría de Planeamiento local explican que este fenómeno responde a una combinación de factores. Por un lado, el crecimiento demográfico de la especie y, por otro, la expansión de la frontera urbana sobre los hábitats naturales. El jabalí, al ser un animal oportunista y con gran capacidad de adaptación, encuentra en los residuos domiciliarios y el alimento de mascotas una fuente de sustento fácil.

El médico veterinario Martín Abad, especialista del INTA y asesor convocado por la provincia, sostiene que el jabalí es una de las especies exóticas invasoras más dañinas debido a su alta tasa de reproducción y capacidad de adaptación.

Abad intervino en Bariloche el año pasado para impulsar el uso de “corrales trampa” circulares con cebado sistemático (utilizando manzanas y bagazo de cebada), un método que permite capturar piaras enteras de forma segura sin los riesgos que implicaría el uso de armas de fuego en áreas concurridas por turistas.

Respecto al comportamiento de la especie, el profesional observó que los jabalíes en la región desarrollaron rutinas horarias específicas, moviéndose principalmente entre las 19:30 y las 6:00 de la mañana. Destaca que, si bien son animales omnívoros que comen lo que ven, su presencia cerca de las viviendas responde a la búsqueda de alimento fácil.

Advierte que la erradicación total es técnicamente imposible, por lo que el enfoque actual debe centrarse en un control poblacional sostenido para reducir el impacto ambiental y los riesgos de accidentes.

Riesgos y enfermedades

Hizo hincapié en el riesgo sanitario, recordando que estos animales son reservorios de enfermedades graves como la triquinosis, la tuberculosis y la brucelosis.

Abad enfatizó que bajo ninguna circunstancia se debe manipular a los ejemplares capturados sin estrictos protocolos bromatológicos, ya que el contacto directo o el consumo de carne sin analizar representa un peligro directo para la salud pública.

Además, advierte que el uso de perros para controlarlos es contraproducente en la zona, ya que el jabalí puede reaccionar con extrema violencia si se siente acorralado, una amenaza importante si se trata de una hembra protegiendo a sus crías.

Seguridad vial

Otro factor de riesgo importante es la seguridad vial. El cruce intempestivo de estos animales en rutas y avenidas periféricas, como la de Circunvalación, incrementa la posibilidad de accidentes de tránsito. Un ejemplar adulto puede pesar hasta 150 kilos, lo que convierte cualquier colisión en un evento de alto impacto tanto para el vehículo como para sus ocupantes.

Residuos

En cuanto a la gestión de residuos, la principal medida de prevención es evitar que el alimento quede al alcance de los animales. Se sugiere utilizar canastos de basura elevados y cerrados, y no dejar recipientes con comida para mascotas en los patios exteriores. La eliminación de "atractores" es la herramienta más efectiva para que los jabalíes no se habitúen a frecuentar las zonas residenciales.

Sigue en aumento

Para los próximos meses, se espera que la visibilidad de los ejemplares aumente. Según el comportamiento estacional de la especie, durante el otoño los jabalíes suelen descender de las zonas altas de la montaña hacia los sectores más bajos en busca de mejores condiciones climáticas y comida, lo que podría intensificar los encuentros en los barrios periféricos.

Ante el avistamiento de un ejemplar, la recomendación oficial es mantener la calma, no intentar acercarse para tomar fotografías ni arrojarle objetos. Es fundamental dejar siempre una vía de escape libre para el animal y dar aviso inmediato a Protección Civil a través de la línea 103 para que las autoridades puedan realizar el seguimiento correspondiente de la situación.

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