2026-01-23

CNEA

Trabajan en la reactivación de la Planta Industrial de Agua Pesada en Neuquén

Autoridades del sector nuclear recorrieron la PIAP en Arroyito y definieron un plan de acciones para su recuperación, que incluye tareas de mantenimiento y la preparación de un proceso licitatorio para modernizar y reactivar la planta.

El presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Ing. Martín Porro, y el secretario de Asuntos Nucleares, Dr. Federico Ramos Napoli, recorrieron la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito, provincia de Neuquén. El objetivo de la visita fue definir acciones orientadas a su recuperación y puesta en operación.

Durante la reunión, a la que también asistieron autoridades del Gobierno provincial, se resolvió que la CNEA asumirá las tareas de mantenimiento de la PIAP con personal propio. En paralelo, y bajo la instrucción de la Secretaría de Asuntos Nucleares, la Comisión iniciará la preparación de un proceso licitatorio abierto y transparente destinado a llevar adelante el revamping necesario para reactivar la producción de un insumo crítico para las centrales nucleares argentinas y para el mercado internacional.

El revamping consiste en un proceso integral de modernización, actualización tecnológica y recuperación de una instalación industrial. La intervención de la CNEA en el mantenimiento permitirá preservar los activos críticos de la planta y evitar el denominado “punto de no retorno”, en el que la degradación mecánica podría dificultar significativamente su futura reactivación. Al mismo tiempo, el proceso licitatorio permitirá avanzar hacia un modelo comercial viable que genere ingresos para la Comisión y vuelva a posicionar a la Argentina como productora de agua pesada.

La PIAP es una instalación estratégica para el sector nuclear argentino y es propiedad de la CNEA. Inaugurada en 1993 y considerada un establecimiento de referencia a nivel internacional, la planta se encuentra fuera de operación desde el año 2017 como consecuencia de la falta de inversión sostenida y de un proyecto concreto que permitiera su continuidad productiva. Durante este período, los costos de conservación y mantenimiento representaron un esfuerzo significativo para el Estado Nacional, sin que la planta generara ingresos para la CNEA.

Las centrales nucleares en operación en la Argentina (Atucha I, Atucha II y Embalse) utilizan agua pesada como refrigerante y como moderador de neutrones durante el proceso de fisión nuclear, lo que convierte a este insumo en un componente esencial.

El proyecto tiene como objetivo central la exportación de gas natural licuado (GNL) y subproductos, con una capacidad inicial de hasta 12 millones de toneladas anuales, y contempla futuras expansiones.

Luego de la firma del acuerdo, el Gobernador Alberto Weretilneck reafirmó que el avance de los proyectos energéticos “no son promesas, son realidades”, y remarcó que la Argentina tiene hoy “la posibilidad concreta de estar entre los diez principales exportadores de gas natural licuado del mundo, y que eso se haga desde Río Negro no es un dato menor”.

“Río Negro está llamada a convertirse en el principal polo exportador de gas y petróleo de la Argentina, a partir del desarrollo de infraestructura estratégica vinculada a Vaca Muerta y al Golfo San Matías, y de un marco político, legal y económico que brinda previsibilidad a las inversiones de largo plazo”, sostuvo.

Por su parte, el Presidente de YPF, Horacio Marín, destacó que “este marco conjunto representa un paso clave para avanzar en un proyecto estratégico que posicionará a la Argentina como un proveedor confiable de energía para el mundo, generará empleo de calidad”.

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