Malvinas
Emoción en el aire: el “flyover” homenaje a los caídos y el reencuentro del piloto con su Mirage
Una pequeña figura del Hércules C-130 se recortó a lo lejos, desde la nieve del cerro López, escoltado por dos aviones IA-63 Pampa. En segundos eternos la formación sobrevoló el desfile náutico y se acercó a baja altura sobre la multitud que colmó la inauguración, se oyó el rugido de los motores sobre el toque de silenció, y uno de los escoltas se separó de la formación y se perdió en el cielo. En un instante la gente enmudeció y estalló en una ovación.
Fue el conmovedor homenaje de la Fuerza Aérea Argentina a los pilotos perdidos en la guerra, maniobra conocida como “flyover” en el ámbito aeronáutico. El avión que se desprende simboliza al piloto caído.
Entre la gente que colmó la inauguración del Museo Malvinas, Antártida, Atlántico Sur, el sábado en Bariloche, uno de los más conmovidos era el brigadier Jorge Huck, piloto del Mirage III EA I-014 en la guerra de las islas Malvinas.
“No lo soñaba, juntarme con el avión, todo esto, ni un sueño loco era eso”, confesó con lágrimas en los ojos el veterano aeronáutico en diálogo con Noticiero Seis.
El piloto del Mirage, Jorge Huck
Huck expresó su conmoción al reencontrarse con el avión de combate emplazado sobre el lago Nahuel Huapi, frente al flamante museo, casi a tan baja altura como la que debió volar en el mar argentino para no ser detectado por los radares ingleses. La epopeya de la Fuerza Aérea en el conflicto fue narrada en extenso desde 1982, y reconocida por el enemigo, y buena parte de toda esa historia vibró en el acto.
El piloto retirado hizo cuatro misiones con ese mismo avión, de las 16 intervenciones que tuvo la aeronave en combate.
En la entrevista dijo que el Mirage marcó su vida como piloto de combate y el acto le representó “un cierre profundo”, tras décadas en que su sacrificio y el de sus compañeros fueron ignorados por la sociedad.
“Es como que me cierra, me reconforta”, aseguró, destacando el cambio en la percepción social sobre los veteranos de guerra.
Destacó que hubo un cambio importante en la forma en que se valora a quienes lucharon por su país, y elogió al Director de Veteranos de Guerra de Río Negro, Ruben Pablos, uno de los promotores principales del Museo y el acto, por la calidad del “reconocimiento tan necesario y esperado”.
“Volar es lo más lindo que hay. Esos aviones eran lo más moderno que había”, sostuvo, recordando cómo la adrenalina y la responsabilidad marcaban cada despegue.
Acto histórico
Por la respuesta popular y la trascendencia del Museo provincial, la inauguración fue un acto histórico para Bariloche.
La ceremonia fue encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck, acompañado por el intendente Walter Cortés.
Entre las autoridades nacionales estuvo la jefa de gabinete del Ministerio de Defensa, Luciana Carrasco; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, brigadier general Xavier Julián Isaac y el titular de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier Gustavo Javier Valverde, veteranos de guerra de Malvinas, autoridades provinciales y municipales, invitados especiales y público en general.
El gobernador Weretilneck con el veterano Rubén Pablos en el Museo.
El Museo fue diseñado para difundir los fundamentos jurídicos, geográficos e históricos relacionados con las Islas Malvinas. Mientras que el Memorial rinde homenaje a quienes dieron su vida por la soberanía nacional.
Asimismo, se realizó el descubrimiento de una placa que recuerda a los 55 héroes de la Institución. Durante la ceremonia se llevó a cabo el tradicional cambio de guardia.