2025-08-12

Informe

Créditos hipotecarios UVA: el Banco Nación ofrece la cuota más baja para una propiedad de u$s100.000

Un informe privado comparó las cuotas iniciales de 14 entidades bancarias para un préstamo a 20 años. La diferencia entre el más barato y el más caro supera los $435.000.

El mercado inmobiliario argentino vive un nuevo capítulo con el regreso de los créditos hipotecarios UVA, una herramienta que, pese a sus riesgos, vuelve a posicionarse como una de las pocas opciones para acceder a la vivienda propia. La alta inflación, que ajusta los precios de los alquileres de forma constante, reaviva el debate: ¿conviene seguir pagando por un inmueble ajeno o asumir una deuda a largo plazo para capitalizarse?

Un relevamiento elaborado por el economista y docente de la Universidad Nacional de La Matanza (Unlam), Andrés Salinas, analizó las cuotas iniciales de 14 bancos para financiar una propiedad de u$s100.000 a 20 años. El resultado mostró diferencias notorias: el Banco Nación ofrece la cuota más baja del mercado, con $645.821 mensuales, mientras que el valor más alto lo presenta el Banco Galicia, con $1.081.646. La brecha supera los $435.000, un monto que puede definir la elección del comprador.

Salinas explicó que la decisión entre alquilar o comprar no es puramente matemática:

“Es una decisión bastante personal, pararse en uno u otro lado, más allá de las certezas que hay en cada caso”, señaló.

Para quienes eligen alquilar, una de las principales ventajas es la flexibilidad.

“Si se complica la situación personal, la del país o ambas, se puede rescindir el contrato mucho más fácil de lo que es deshacerte de un contrato de compra”, apuntó.

En contraste, acceder a un crédito hipotecario implica un compromiso a largo plazo.

“La salida requiere vender la propiedad, algo más complejo y costoso. Un inquilino con problemas financieros puede mudarse a un lugar más chico o con un familiar; en cambio, el deudor hipotecario tiene menos margen de maniobra”, advirtió.

Para Salinas, la compra tiene un argumento central: capitalizarse para el futuro.

“Si uno llega a la jubilación sin una casa y sin ahorro, se está complicado. Tener un inmueble quita de encima el peso del alquiler y es un activo que se puede vender o dejar como herencia”, enfatizó.

El especialista recordó que en Argentina la deuda a largo plazo aún genera resistencia.

“No estamos tan acostumbrados a andar con deuda, pero en otros países es normal que para comprar una casa haya que pasar por un crédito de 20 o 30 años”, comentó.

También subrayó que la cuota UVA ajusta por inflación de manera mensual, lo que puede sentirse más pesado que los aumentos trimestrales o semestrales del alquiler:

“A largo plazo, ambas cosas tienden a moverse parecido, pero la UVA tiene un impacto más inmediato”.

Estrategias para que el crédito sea más conveniente

El economista destacó la importancia de la precancelación:

“Adelantar cuotas ayuda a reducir capital y a saldar la deuda antes. El timing de compra también es clave: si se adquiere en un momento de precios bajos, la valorización futura puede generar una ganancia incluso después de cancelar el crédito”.

Otra opción es sumar co-deudores:

“Dependiendo del banco, pueden ser cónyuges o familiares. Igual que en un alquiler, compartir el pago eleva el ingreso y permite acceder a un monto mayor”.

Ventajas y desventajas de comprar o alquilar

Comprar con crédito hipotecario: genera patrimonio y garantiza un activo para el futuro, pero implica asumir una deuda a largo plazo con ajustes mensuales y menor flexibilidad de salida.

Alquilar: brinda movilidad y capacidad de adaptación a cambios económicos o personales, aunque sin generar un capital propio y con ajustes de renta frecuentes.

Salinas concluyó que la elección final trasciende lo financiero:

“Es un reflejo del perfil de riesgo y del objetivo de vida de cada persona. Hay que decidir si se quiere la seguridad de un activo propio o la libertad que da el alquiler”.

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