2025-04-17

Turismo

Mini escapadas: Villa Traful, el maravilloso pueblito neuquino

Está ubicado a 100 kilómetros de Bariloche y es una opción ideal para disfrutar en el día o un fin de semana. 

A pocos kilómetros de Bariloche, pero desconocido para muchos, se encuentra Villa Traful, un pequeño pueblo de montaña, cuya población no supera los mil habitantes y sus maravillas encantan a quien llegue a disfrutar de una estadía allí.

El acceso se puede realizar desde la ruta 237, por la ruta provincial 65. Desde allí, se recorrerán 35 kilómetros de ripio, bordeando, durante el primer tramo, al río Traful, deleite de pescadores que, cada temporada, llegan a sus costas para disfrutar de la actividad. A unos kilómetros de llegar al pueblo, se contempla el lago Traful, imponente, rodeado de montañas verdes y frondosas.

Pero también se puede recorrer desde la ruta 40 conocida como Siete Lagos. Desde allí, son unos 10 kilómetros menos hasta el pueblo, por un recorrido en zonas de bosques y el lago. En este sector ahora se encuentran trabajando en la obra de asfalto, lo que puede implicar pequeñas demoras en el ingreso.

Traful, como todos los destinos de la Patagonia, es hermoso en cualquier época del año, pero cada estación, ofrece distintas propuestas y muestra una cara nueva de este pequeño lugar, que es el favorito de cientos de turistas que, desde hace años, lo eligen para vacacionar. 

La población creció en los últimos años, pero calculan que ronda las mil personas. “Pasada la pandemia, hubo familias que se asentaron o gente que pasada la temporada alta de verano, decidió quedarse”, contó a Económicas Bariloche, Jorge Olatte, guía de turismo nacido y criado en Villa Traful y junto a su pareja Cintia Pereira, fundadores de la primera agencia de turismo del pueblo.

En diciembre de 2024, Jorge y Cintia abrieron “Traful Andino”, un sueño compartido que se volvió realidad y parte de la historia de la villa, ya que es la primera agencia que hay. Desde allí, buscan incentivar las actividades al aire libre y durante todo el año, para romper con la estacionalidad. 

“La vida en Traful es tranquila, quizás, a veces puede ser aburrida para quien no sabe encontrar el encanto de la naturaleza”, contó el joven y agregó que “Traful te empuja a cambiar aquello que no te gusta de vos mismo”.

Cada temporada, la llegada de turistas crece, motivados por la difusión de este lugar que guarda un encanto especial. A diferencia de otros destinos de los alrededores, ya convertidos en ciudades, Traful tiene otros aspectos “el modo de vida diferente, la tranquilidad, lo agreste. Ingresas a Traful y te cruzas con vacas, caballos, en la parte del pueblo andan gallinas, los perros sueltos. Los turistas ven esto y se fascinan”, consideró. 

Como sucede en la Patagonia, Traful tiene mucho para ofrecer y su especialidad está en las actividades al aire libre. Caminatas de distinta intensidad, paseos lacustres, kayaks, cabalgatas por paisajes salidos de cuentos, cascadas, arroyos y montañas, un sinfín de actividades para el deleite de los ojos que llegan. 

En otoño, a la belleza del entorno, se le suman los colores otoñales. El rojizo de las lengas cubre las montañas. Desde lejos, se divisan las alamedas amarillas, que delatan las poblaciones o taperas que fueron hogar en algún momento. 

“Desde Traful Andino, nuestro objetivo es poder trabajar durante todo el año y que el turista que llegue a Traful, pueda realizar actividades. Aunque sea un trekking a las cascadas, cabalgatas, el paseo al bosque sumergido. Mientras el clima lo permita, se pueden hacer un montón de propuestas”, manifestó Jorge. 

En este sentido, señaló que “hay opciones de trekking para todas las edades y grados de dificultad, empezando por las cascadas Coa Co y Blanco (fácil), cascadas Cataratas y mirador Nazo y lagunas Las Mellizas”.

Para quienes van por el día, lo ideal es aprovechar la jornada y salir temprano desde Bariloche, para disfrutar del camino y las paradas a las que nos obliga el propio paisaje. Un paseo por la costa del lago, las fotos en los muelles, el pequeño centro comercial donde disfrutar algo rico. Luego, se pueden visitar las cascadas Coa Co y Blanco, cuyos senderos son de baja dificultad y relativamente cortos. 

Luego, la cascada Cataratas con un nivel mayor de exigencia, es un imperdible para aquellos que gustan de caminar, tomar fotografías y recorrer el bosque. El salto de agua, vale el esfuerzo para llegar. Desde Traful Andino ofrecen este circuito con guías locales, que cuentan detalles de la historia del lugar que sin el servicio, no llegaremos a conocer. 

El cerro Negro es uno de los más elegidos por los amantes de las caminatas, aunque ya implica un recorrido más largo y para el que se requiere estado físico y mayor disponibilidad horaria, por lo que en este momento del año, es recomendable organizarlo con pernocte en el pueblo.

Sin dudas, uno de los emblemas de Traful es el Bosque Sumergido. Una excursión lacustre que cruza el lago homónimo para recorrer y contemplar, decenas de árboles hundidos a unos 30 metros de profundidad que hasta hoy permanecen en pie. El recorrido consta de unas 3 horas y está sujeto a las condiciones climáticas, especialmente al viento.

Además de esta increíble propuesta, también se puede hacer la actividad lacustre combinada con trekking. En este caso, desde Bahía Grande, una hermosa playa, se parte hacia la laguna Las Mellizas y Pinturas Rupestres, una oportunidad para conocer más sobre la historia y los orígenes de este maravilloso poblado.

Desde mi punto de vista, las mejores actividades son Lagunas Las Mellizas y Pinturas Rupestres, el sendero a cascada Cataratas, y por supuesto, el bosque sumergido”, enumeró Jorge y agregó que “constantemente crecen las ofertas, hay cabalgatas, kayak y yoga, alquiler de bicicletas, entre otras. De a poco se suman prestadores y propuestas”. (Económicas Bariloche)

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