Un premio a la innovación y la transferencia

142

Agustín Sáez, es investigador de CONICET en INIBIOMA – UNCo, integra el Grupo de Ecología de la Polinización, e hizo el Doctorado en Biología de la UNCo. El proyecto empresarial que hoy integra, Beeflow, fue ganadora  del premio Samsung INNOVA en la Categoría Ambiente, con el proyecto de Servicios de Polinización a Productores Agrícolas. Resultó además ganador de la categoría general, obteniendo el premio Gran Innova Samsung, según se anunció el 20 de noviembre pasado.

Cuidar abejas y polinizar cultivos

Muchos de los cultivos que se producen en el mundo dependen de abejas para maximizar su producción. Sin embargo, no existe actualmente empresas líderes en el mundo dedicadas a servicios de polinización. Actualmente, muchos de los cultivos que producimos encuentran limitada su producción debido a un incorrecto manejo de polinizadores. A su vez, muchas de las abejas de los apicultores que ingresan a los sistemas agrícolas para polinizar son rociadas con pesticidas, generándose grandes pérdidas en las poblaciones de abejas.

El proyecto, denominado Beeflow, nació en el año 2016. Fue fundado por los investigadores del CONICET Pedro Negri y Agustin Saez, junto a Matias Viel, un joven Administrador de Empresas. El proyecto recibió rápidamente la ayuda de Grid Exponential, una aceleradora de empresa de base científico tecnológica. En Beeflow buscan solucionar estos dos grandes problemas: ineficiencias en la polinización y mortalidad de abejas.

Cuando comenzaron a gestar este proyecto, Pedro Negri estaba trabajando en una patente de CONICET sobre la salud de las abejas, Agustín finalizando su tesis doctoral sobre polinización de cultivos y Matías relevando producciones científicas sobre polinización de cultivos con potencial impacto social. El equipo actual de Beeflow además está integrado por el Biólogo Cristian Meyer y por la Ing. Agrónoma Milagros Graziani.

Los recorridos individuales de cada uno confluyeron en la creación de un proyecto que los reunió a los tres en un servicio de polinización de cultivos, aplicando tecnologías que permiten optimizar la cantidad y calidad de la producción, utilizando un servicio amigable con el ecosistema y que cuida la salud de las abejas.

La primera inversión de Grid Exponential les permitió aplicar ese conocimiento científico disponible, y que en este caso es propiedad de CONICET, para desarrollar trabajos y ensayos en el campo  con arándanos, kiwi, soja, frutillas y almendras. De esta manera lograron demostrar a los productores lo que podían generar utilizando estas tecnologías: mejorar la producción del cultivo y salvaguardad las poblaciones de abejas.

El trabajo de campo y el contacto con los productores permitieron observar las necesidades del sector. El diagnóstico fue concluyente: para mejorar la calidad y cantidad de muchos alimentos provenientes de cultivos, es necesario optimizar el servicio de polinizadores. Señala Agustín que “cuando trabajamos en cultivos y polinización analizamos el grado de limitación polínica, y observamos que, en muchos casos, mejorando la polinización, mejoramos la producción. Esto se da hoy en día porque la polinización no está bien manejada y no se le presta la debida atención. Además de los polinizadores silvestres, es necesario manejas abejas para polinizar correctamente los cultivos que tienen masivas floraciones y requieren una enorme cantidad de polinizadores, como el caso del kiwi”.

                               Productor – Apicultor – Beeflow: Una triada productiva

Inicialmente Beeflow muestra a los productores, con información cuantificada, lo que podrían obtener y lo que estaban obteniendo. De esta manera, los productores observan un cambio en el sector productivo y de esta manera, con la información disponible, contratan el servicio. Le cobran al productor agrícola por hectárea a polinizar un precio variable dependiendo del cultivo. Una vez terminado el servicio, las colmenas son devueltas al apicultor en igual o mejor estado en la cual fueron recibidas y Beeflow le paga al apicultor por el “alquiler” de las colmenas, ya que las estuvo usando durante la floración para brindar el servicio de polinización.

Inicialmente pensaron en transferir las tecnologías y ese conocimiento al apicultor y que él lo transfiera al productor. Pero se dieron cuenta que el costo para el apicultor de utilizar esas patentes era muy elevado y con pocos beneficios para él, ya que el mayor impacto lo recibía el productor agrícola.  De modo que consideraron más eficiente realizarlo ellos, porque el conocimiento para polinizar el cultivo no es el mismo que para producir miel, ya que supone saber administrar los alimentos que se le dan a las abejas para generarles necesidades específicas para cada planta.

Afirma Agustín que “la idea es no dejar a ninguna parte afuera, trabajamos con los apicultores y también alquilamos sus colmenas”.  El proyecto está generando  impacto a tres niveles: económico, al aumenta la producción, social, al generar nuevas fuentes de trabajo a los apicultores y además, ambiental, porque polinizan de una manera amigable mientras cuidan la salud de las abejas: “durante el proceso de polinización estamos encima de las colmenas, si el productor va a usar pesticidas, generamos protocolos para cuidarlas, para que no las afecte y evitamos mortandades masivas. Esta protección está pre-acordada en un contrato que firmamos con los productores. Y tiene además un impacto cultural, porque se comienza a valorar la importancia del cuidado de las abejas entre los productores.”

Actualmente los servicios de Beeflow operan en la Provincia de Buenos Aires, Mendoza, Rio Negro, Neuquén, Entre Ríos y recientemente comenzó a desarrollarse en Estados Unidos. El valor y el tiempo dependen del tipo de cultivo (arándanos, frutillas, kiwi, almendras) y la cantidad de hectáreas a polinizar.

Una de las bases de este proyecto de alto impacto productivo, social y económico es que la producción científica se debe transferir “todo lo que se genere, se tiene que transferir. informes, papers, datos a los productores, el conocimiento no debe quedar atrapado”, concluye el ganador del Gran Premio Innova Samsung 2018. Los resultados obtenidos a través del convenio CONICET-Beeflow S.A. están siendo utilizados para la redacción de trabajos científicos y serán enviados para su evaluación a revistas científicas de relevancia a nivel internacional. Recientemente, el manuscrito generado a través de la plataforma experimental Beeflow ha sido aceptado para su publicación en el Journal “Scientia Horticulturae”.