Tras quedarse sin trabajo, se reinventaron y hoy brillan con sus impresiones 3D

Carla o “Shai” como la conocen todos y Sebastián se conocieron hace unos años en Buenos Aires sin imaginar que en un futuro, terminarían emprendiendo juntos en Bariloche y estarían entre los semifinalistas de un programa económico de Río Negro.

Shai es una instrumentadora quirúrgica marplatense y Sebastián, barilochense y técnico en turismo. Tras “idas y venidas en avión y en colectivo y muchos kilómetros recorridos”, como cuenta ella, decidieron instalarse en Bariloche.

Para poder trabajar en su profesión, Shai necesitaba rematricularse en la provincia, trámite que requería mucho tiempo, burocracia y paciencia. Mientras tanto, comenzó a trabajar en una chocolatería, mientras Sebastián hacía lo suyo en turismo.

En la temporada de verano 2020, un problema de salud requirió que la mujer  tuviera que ser intervenida quirúrgicamente. “En ese momento, me cesaron el contrato laboral”, relató Shai en diálogo con Económicas Bariloche.

Al poco tiempo, llegó la pandemia y Sebastián también se quedó sin trabajo. “Ahí fue cuando tuvimos que aceptar la ayuda de la familia, muy a nuestro pesar porque somos gente de laburo”, remarcó la mujer.

“Fueron meses muy difíciles”, recordó y agregó que en mayo, con la ayuda de sus respectivos padres y el apoyo de toda la familia, decidieron invertir en una impresora 3D. No surgió de la nada, ya que tienen familiares que se dedican a eso y pudieron implementar sus tips para lanzar su emprendimiento.

Empezaron con objetos que encontraban en internet pero de a poco comenzaron a animarse y a aprender, hasta que lograron tener sus propios diseños. “Fue todo muy despacito, muy de abajo, remándola a pleno”, enfatizó la mujer y agregó que “una vez que aprendimos a diseñar y modelar en 3D, nos volcamos a la producción de material más bien industrial como soportes para computadoras o celulares”.

Esa es la historia de Fama 3D, pero no queda ahí. Tiempo atrás, se enteraron del programa Emprendedores de Río Negro, del Banco Patagonia y la Fundación Nobleza Obliga. “Dijimos por qué no. Nos interesaban mucho los cursos y nos metimos”, contó.

El proceso fue más que exitoso. Además de sacarle el jugo a cada capacitación, Shai y Sebastián lograron avanzar en las etapas y de los más de 1500 anotados, forman parte de los 30 emprendimientos semifinalistas del certamen, siendo además, el único de impresiones 3D que representa a Bariloche.

En el certamen presentaron dos objetos, aunque fabrican muchísimos más. Se trata de FAMA ARM, una abrazadera regulable modular que sirve para teléfonos de todos los tamaños y una lámpara de diseño, ya que son los únicos emprendedores de este tipo que fabrican luces de noche de baja luminiscencia, ideales para los niños ya que no interrumpen el ciclo del sueño.

Además, imprimen una gran cantidad de objetos a pedido de los clientes y apuntan a pymes o emprendimientos que necesiten material de identidad, como llaveros, imanes u objetos similares. Se puede conocer más sobre su propuesta en Instagram o Facebook.

Hasta el 14 de octubre, se podrá votar a los emprendedores a través de internet. De los 30 seleccionados, quedarán 9 finalistas que competirán por el premio del Capital Semilla de 140 mil pesos para reinvertir en su marca.

El objetivo de los chicos de FAMA es poder invertir en máquinas más modernas que les permitan avanzar en el reciclado de objetos y continuar una línea “eco friendly” con el uso de plásticos y materia prima que afecte lo menos posible al ambiente.

Ahora, no solo esperan con ansias la etapa final del programa, sino que también se encuentran transitando las últimas semanas del embarazo que traerá a Luca, su primer hijo. “Todo es hecho con mucho, mucho amor”, finalizaron. (Económicas Bariloche)