Iglesias realizaron celebración ecuménica de Pascua frente al lago

El obispo de la Diócesis de Bariloche, Monseñor Juan Carlos Ares, presidió el encuentro interconfesional que este año celebró sus 30 años, con una reflexión sobre la paz como don de Dios y tarea compartida.
miércoles 08 de abril de 2026

En el marco de las celebraciones pascuales, el obispo de la Diócesis de Bariloche, monseñor Juan Carlos Ares, participó de la tradicional celebración ecuménica del amanecer del Domingo de Pascua, que este año alcanzó su trigésima edición. El encuentro reunió a representantes de la Iglesia Católica, la Iglesia Evangélica Metodista y la Iglesia Evangélica Luterana —iglesias que integran el grupo ecuménico de Bariloche—, además de la presencia de una feligreasa de la Iglesia Bautista y del subsecretario de culto de la Municipalidad de Bariloche, el pastor evangélico Leonardo Gatica.

La celebración comenzó a las 7.45 de la mañana frente al lago Nahuel Huapi, en el playón de la ex Casa del Deporte, con alrededor de 30 personas reunidas de las distintas confesiones.

"Creíamos en el mismo Cristo, ese sol que aparece con la luz de la resurrección", señaló Monseñor Ares, evocando el simbolismo del amanecer y la tumba vacía que desconcertó a los discípulos. "Nosotros tenemos la seguridad, porque los discípulos después lo vieron, como María Magdalena y otras mujeres. La alegría de verlo resucitado y en esa fe nos apoyamos", afirmó.

Se proclamó del Evangelio de Juan —el capítulo 20, cuando Jesús se aparece a los discípulos reunidos y les dice por tres veces "la paz esté con ustedes"— y el Obispo expresó una homilía centrada en el tema de la paz.

Monseñor Ares citó al Papa León XIV, quien al inicio de su pontificado retomó ese mismo saludo pascual para hablar de "una paz desarmada y desarmante".

También recuperó el mensaje del Papa Francisco y el significado profundo del término hebreo shalom: "La paz solamente la puede dar Dios, una paz que supera todo aquello que podemos pensar y no es simplemente ausencia de conflicto", subrayó.

En ese sentido, el obispo destacó que la paz es al mismo tiempo don y tarea: "Si yo tengo a Dios en el corazón y el otro también tiene a Dios en el corazón, no es mi enemigo, es mi hermano, y por lo tanto los dos compartimos este don que viene del cielo", expresó. Y añadió que construir la paz supone "hacer un camino juntos, convencidos de que somos hermanos", apoyándose —como señaló el Papa Francisco— "desde la verdad, la justicia y el amor".

Monseñor Ares en la Vigilia en San Cayetano

La celebración continuó con la profesión del Credo Niceno Constantinopolitano, símbolo de fe común a las iglesias históricas desde el Concilio de Nicea del año 325, seguido del signo de la paz y una colecta solidaria.

Los fondos reunidos fueron donados al Hogar Betania, dependiente del Hogar de Emaús, que acompaña a mujeres en situación de calle o víctimas de violencia. El acto concluyó con la bendición trinitaria impartida conjuntamente por el pastor metodista Maxi Scheller, el laico luterano Juan Carlos, y monseñor Ares.

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