Este mediodía
Docentes, familias y estudiantes abrazaron a la Escuela 71 para reclamarle a la Provincia la construcción de un nuevo edificio
Como estaba programado, la Escuela 71 ubicada en el barrio Ñireco, realizó este mediodía un abrazo simbólico a su edificio. Piden a la Provincia la construcción de una escuela nueva debido a las graves y críticas condiciones que padecen de manera cotidiana en materia edilicia.
Por eso es que en un esfuerzo comunitario, cuerpo directivo, maestros, alumnos y familias se congregaron en el cruce de turnos para, como en otras ocasiones, continuar visibilizando el problema.
Esta vez lo hicieron con un escenario que trasladaron al patio, la artista infantil Cristina Kirianovcz quien interpretó algunas canciones, mateada, pintada de carteles y un abrazo para reflexionar, alzar la voz y generar conciencia.
Es que la escuela funciona en un edificio prefabricado, proyectado para funcionar de manera temporal durante 5 años, y pasaron más de 30. Y si bien meses atrás, personalmente recibieron al Delegado del Consejero Escolar Zona Andina, y se avanzaron con algunas mejoras. El problema de fondo sigue sin respuesta.
La situación es crítica, desde tanques de agua inhabilitados que generaron dudas en torno a la calidad del agua, baños clausurados,
fallas en el sistema eléctrico, techos dañados; hasta la posible presencia de asbesto, un material cancerígeno prohibido en estos tiempos.
Si bien el delegado, Santiago Velázquez estaba invitado a la jornada de hoy, ninguna autoridad representativa del Gobierno de la Provincia se hizo presente.
Sí estuvo en el lugar, la ex directora del establecimiento y reconocida vecina de Bariloche, Natalia Barroetaveña, histórica maestra de esta misma escuela: "Estoy muy triste porque esta escuela hizo cosas muy importantes. Fue una de las primeras escuelas de la provincia que dio inglés, tuvo una materia de Parques Nacionales para hablar del Medio Ambiente y la primera que tuvo computación, fue la primera en dar Informática en la zona. Me apena por eso tener que pedir que se tenga que cambiar por algo mejor", dijo tomando el micrófono ante los presentes.
Y en referencia al uso de asbesto para la construcción del edificio agregó: "No sé sabia en ese entonces que la escuela se hacía con un material no apto. En ese entonces se usaba". Pero aclaró que la Provincia no acompañó los cambios que se requerían con el paso del tiempo.
Para finalizar y despedida entre aplausos la docente ahora jubilada, alentó a los "chicos a luchar para que se haga una escuela en el barrio Ñireco".
Una jornada emotiva que finalizó con el abrazo y la esperanza que el mensaje llegue al Gobernador y a la cartera educativa, para que definitivamente se tome cartas en el asunto.
