Enoturismo

Viñas del Nant y Fall, la bodega del sur del mundo que enamora a quienes la visitan y los convierte en clientes

Es una bodega ubicada en el valle de Trevelin, junto a la famosa chacra de tulipanes. Produce y vende en todo el país, además de exportar, vinos de cinco varietales. Tienen un restaurant, un gran almacén gourmet, alojamiento y camping, con un sector especial para motorhomes.
jueves 21 de agosto de 2025
Viñas de Nant y Fall, destino inigualable para el turismo en medio de un valle de ensueño
Viñas de Nant y Fall, destino inigualable para el turismo en medio de un valle de ensueño

“No tenemos representaciones, cuidamos la marca, los que nos compran nos conocieron en una visita a la viña. Les prestamos mucha atención a los visitantes”.

Sergio Rodríguez describió así a Económicas Bariloche el criterio personalizado que sumado a una tradición familiar, dio nacimiento a Viñas del Nant y Fall, en Trevelin, un establecimiento productor de vinos de calidad, que además ofrece al turismo servicios de alojamiento y camping (con un sector especial para motorhomes), un gran almacén de productos de toda la región, y un restaurant con capacidad para recibir a 90 personas.

La familia de Viñas Nant y Fall

Sergio es el padre de la familia al frente del emprendimiento y a la vez hijo y heredero de una tradición de abuelos y bisabuelos de la Toscana y el Friuli, en Italia, aunque en rigor trabajan más sobre un estilo de vitivinificación francés. Pero los genes que actúan vienen de los tanos acriollados.

Su hijo Emmanuel es el técnico enólogo a cargo de la producción y Santiago lo acompaña en la administración y el trabajo de marketing y ventas. Su papá Rodolfo (de Toscana, ya fallecido), tuvo a cargo la parquización, y su mamá Maura, desarrolló la recepción y visitas guiadas, que aún comanda a sus 80 años.

La mamá Maura sigue haciendo las visitas guiadas.

La viña está junto a la famosa chacra de tulipanes. El viñedo tiene 2,5 hectáreas en un campo de cuatro hectáreas, donde hay una chacra con otros cultivos.

Producen alrededor de 12.000 botellas anuales, para el mercado argentino y exportación, y tenienen una proyección para llegar a las 20.000. Trabajan vinos blancos y tintos de cinco varietales: pinot noir, riesling y gewurztraminer (las principales de Alemania), pinot gris y chardonnay.

“Somos pioneros en la vitivinicultura del valle de Trevelin. En 2009 compramos la tierra, no había nada, y en 2010 plantamos el primer cuadro y en 2016 tuvimos la primera vendimia. Corrimos la frontera de la producción de vino al sur. Fuimos la bodega más austral del mundo hasta que vinieron otros más al sur, y hoy Trevelin tiene 17 viñedos, cuatro bodegas con cuatro marcas de vino comercial, abiertas al enoturismo”, agregó.

Destacó que la zona logró la “identificación geográfica” (IG), una denominación de origen certificado, del Instituto Nacional de Vitivinicultura. Esto implica calidad e identidad, de aquel nuevo terroir, con un alto puntaje de suelo, clima e identidad.

Sergio Rodríguez, productor y prestador de enoturismo

Enoturismo

El objetivo del grupo es la consolidación propia y regional como destino de enoturismo. “Buscamos atraer a turistas de Bariloche, que están a 300 kilómetros de la bodega. O a 120 de El Bolsón. Y también a los brasileños que van a Bariloche. Ofrecemos un circuito de vinos de calidad en toda la zona. Pueden venir por el día, ir a comer, tanto turistas como residentes. O pernoctar”, agregó.

Con un restaurant para 90 personas, con una vista completa al valle de Trevelin. Además, alojamiento y camping, con sector y servicios especiales para motorhomes, con planta de tratamiento para efluentes y 300 mega de internet, entre otros. Destacó que la guía app europea IOverlander los eligió como uno de los mejores sitios de campamentismo por una guía europea.

Algunos de los vinos de Nant y Fall

Su gastronomía cuenta con platos especiales para el maridaje con sus vinos, con pasta, cordero patagónico, también cocina vegana y vegetariana, y todo tipo de postres, e inclusive para intolerantes a la lactosa.

Cuentan con un gran almacén gourmet con productos de toda la región, y además hacen eventos y ofrecen el lugar para otras producciones artísticas o reuniones.

Comercialización

Venden en todo el país, pero no a través de representantes, sino que Sergio y su otro hijo Santiago recorren los lugares de sus listados de clientes. La mayoría se originó en visitas a la viña y a través de ellos con nuevos contactos.

“Estamos en vidrieras importantes de Argentina, como en la parrilla Don Julio, el Four Seasons y en el Faena, en Buenos Aires; o el Ana Bistró y la posada La Morada en Mendoza. En Bariloche, en el Llao Llao, el restaurant Lumbre y Quetro (Villa Huinid), entre otros. Además de almacenes de vinos de varias provincias”, precisó Sergio.

De la misma manera que los argentinos, los visitaron de una bodega ubicada a 30 kilómetros de París y quisieron sus vinos, iniciando el mercado exterior. Así construyeron también una destacada clientela brasileña.

Eventos

Organizan eventos regularmente y reciben en sus instalaciones presentaciones organizadas por terceros.

El 3 de septiembre tienen programado un pop up de experiencias culinarias de los países nórdicos, con el chef de Caricias del Bosque (Trevelin), y en octubre (aún sin fecha) actuará la banda marplatense de Tributo a Soda. El 28 de noviembre Trevelin celebra un nuevo aniversario del histórico plebiscito que definió esa tierra como argentina, y también para entonces hacen un evento especial.

Para estar atentos, sirve su Instagram: @vinasdelnantyfall

Degustación en La Encontrada

Días atrás realizaron una degustación en el restaurant La Encontrada, que justamente tiene a los vinos regionales (En particular de la Comarca Andina), como los protagonistas principales.

La presentación de Nant y Fall fue un éxito, acompañado por la gastronomía del local: copa de bienvenida con un pinot boir rosé, una entrada de roll de hongos en philo con chardonnay, fetuccini con tagú de cordero (u opción veggie) con pinot noir secont, y un postre de volcán de chocolate con un riesling.

El propio Sergio participó de la charla con la sommelier del restaurant, la barilochense Gabi Bustos, quienes fueron cambiando ideas y opiniones con los comensales.

Degustación en El Bolsón: Sergio con Mechi Rotondo (La Encontrada), y la sommelier Gabi Bustos.