La historia detrás del nuevo patio gastronómico

María José Irusta, la productora de televisión que decidió volver a su Bariloche natal y montar su propio negocio en el Teleférico

Su padre integró por años la comisión directiva de la Fundación Sara María Furman, que es la propietaria del Teleférico. Todavía recuerda cuando de chiquita ascendía con su papá y jugaba en la imponente y distintiva construcción emplazada a más de 1400 metros de altura. Adulta y profesional, la joven empresaria regresa a ese mismo lugar para asumir la concesión de un nuevo espacio gastronómico.
viernes 28 de marzo de 2025

Como tantos otros, María José era muy joven cuando dejó su ciudad natal para estudiar en Buenos Aires. Allí se formó, se recibió y trabajó por años y de manera exitosa como productora de televisión. Sin embargo, “Bariloche es mi casa” como ella misma dice. Dejó la profesión, se embarcó en el mundo gastronómico, regresó al “pueblo” que la vio nacer y este verano inauguró el nuevo patio gastronómico del Teleférico Cerro Otto, ubicado justo debajo de la tradicional y popular confitería giratoria.

Su padre integró por años la comisión directiva de la Fundación Sara María Furman, que es la propietaria del Teleférico. Todavía la mujer recuerda cuando de chiquita ascendía con su papá y jugaba en la imponente y distintiva construcción emplazada a más de 1400 metros de altura. Adulta y profesional, la joven empresaria regresa a ese mismo lugar para asumir la concesión de un nuevo espacio gastronómico.

“Estamos muy contentos con lo que logramos, un lugar nuevo, un lugar grande para poder recibir a todos los turistas”, dice la flamante titular de la concesión

El nuevo espacio quedó emplazado justo debajo de la confitería del complejo ubicado en el km 5 de avenida Pioneros. Es decir que cuenta con vistas únicas e incluso superiores. Un amplio salón con capacidad para 400 personas, oportuno para descomprimir el intenso movimiento que sobre todo se da en temporada.

“Pensamos en este lugar como un lugar cómodo, que no obligue a los miles de turistas que llegan a este punto, a hacer filas interminables para sentarse por ejemplo a tomar un café. La idea era concretar otro espacio, igual de lindo, con la misma vista, y que sea una alternativa para que la gente decida”, explicó Irusta.

Ahora, tanto residentes como turistas podrán degustar de opciones variadas, con una carta distinta a la que se continúa ofreciendo en confitería. Un menú que entre otros incluye exquisitos sándwich gourmet con tintes patagónicos y un área de waffles y helados para endulzar la visita.

Con ventanales gigantes, los visitantes podrán disfrutar de paisajes soñados hacia el lago Nahuel Huapi y Moreno, Isla Huemul, Gallina, Victoria, Península San Pedro y mucho más. Incluso con la posibilidad de contratar el espacio para diversos eventos, conferencias, congresos, etc.

“Bariloche es muy distinta a la que yo dejé. Yo me fui muy chiquita de acá, era más pueblo, nos conocíamos más, Hoy llegué a una ciudad mucho más grande donde pareciera que aquellos amigos que dejé en mi infancia jugamos a ser profesionales. El que era compañero mio del colegio, hoy es abogado, te atiende en Afip, etc.”, repasa con nostalgia.

María José confiesa que si bien también extraña los tiempos de set televisivos, la dinámica propia de una gran urbe como Buenos Aires y el ritmo vertiginoso de su profesión, da cuenta por su sonrisa permanente de estar disfrutando de su nueva rutina.

Es que a 1405 metros sobre el nivel del mar, las mañanas de esta joven empresaria, concesionaria del nuevo patio gastronómico, comienzan temprano. No toma colectivo pero viaja en “góndolita”. No produce programas, pero cada día detrás de escena se propone el desafío de comandar un equipo de personas, que aunque de oficio gastronómicos, ponen su “arte” para que los días que siguen, ese bello lugar se luzca, sea elegido y sean cada vez más los comensales y turistas que lo visitan y lo recomiendan.

“Bariloche es sumamente hermoso y sigue siéndolo, ya que por más que se note el crecimiento, vos en cinco minutos estás dentro de un Parque Nacional, sentada tomando un mate a orillas del lago, con esa paz y ese aire que tiene y que en Buenos Aires no se encuentra. Nada, es mi casa Bariloche”, resume la ahora anfitriona del patio gastronómico. Una gran inversión del Teleférico Cerro Otto para este 2025 y una nueva excusa para disfrutar de una de las mejores vistas y experiencias que desde las alturas se ofrecen en la ciudad.

 

 

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