Cirse Club de Lago se transformó en un clásico del verano barilochense
El espacio ubicado en la costa del lago Nahuel Huapi es uno de los favoritos de los veraneantes, quienes lo eligen para pasar las mejores tardes en un sitio privilegiado. En qué consiste la oferta y cuál es el agregado cultural que propone para pasar los mejores momentos.
“Si no emociona, no funciona” asegura Carla Najda, responsable de comunicación del lugar. Así sintetiza lo que Cirse quiere para los visitantes. Es un lugar para pasarla bien, en un lugar único. La ubicación, la oferta gastronómica y la propuesta cultural forman parte de una fórmula inevitablemente exitosa.

Cada año que pasa a quienes hacen Cirse Club de Lago los sorprende la aceptación de la gente. “Para nosotros es nuestra filosofía de vida, intentamos hacer cosas lindas para los barilochenses y turistas que visitan nuestra ciudad” aseguran.
Este año como los anteriores es especial, cuenta con gran cantidad de propuestas artísticas, como la reciente presentación de la mexicana Julieta Venegas. Pero hay mucho más, ya que el mismo escenario tendrá a Zoe Gotuzzo, Javier Cardellino y Santiago Motorizado, entre tantos artistas que van a pasar por el Cirse.
El lugar se puede disfrutar todo el día, desde las 12. Tiene una oferta gastronómica ideal para disfrutar en familia o con amigos, y también está la alternativa de ir al agua y aprender stand up junto a las chicas de SUP Bariloche.

Cuando cae la tarde, aparece la magia. Todos los días tocan Dj´s que generan un ambiente único. El atardecer multicolor, la luna en todos sus tamaños, con buena música de fondo, cosas ricas para degustar y los fogones encendidos hacen que todo sea un ritual.
La oferta gastronómica
Cirse Club de Lago tiene variedad de opciones para todos los gustos. La novedad es la incorporación de Almar, un camión cevichero que se sumó este año y que tiene opciones frescas para deleite de los más exigentes. La Parri es un clásico aunque, este año, renovado y con nuevas sensaciones para disfrutar de las mejores carnes asadas.
El espacio Wesley se mantiene firme, con cervezas artesanales y el mejor gin; también está el carrito de Vermut, con muchas opciones vermuteras; Sucre con su pastelería y licuados, y la vinería Wine not, que fue armado por Carla “como un caprichito” para vender Capitana, un producto de su autoría, aunque luego fue creciendo en cantidad de etiquetas y opciones.
En el espacio de camping, el Cirse mantiene su propuesta de tamaño, con lugar para motorhombes, fogones con electricidad, baños con ducha las 24 horas y varias cabañas.