Ferretería Bariloche cumple 40 años de trayectoria

miércoles 31 de mayo de 2017

Es una de las pioneras de nuestra ciudad y este 1 de junio cumple nada menos que 40 años, dejando como saldo una historia muy particular de la mano de Héctor Graña el cerrajero con más antigüedad en el rubro.

En el año 1977 y a los 18 años de edad Héctor se sumó a trabajar con su hermano, quien había estudiado un año en el colegio nacional antes de comenzar en el mundo laboral. Fue en ese momento cuando su padre les compró las herramientas necesarias para comenzar y abrieron la Cerrajería Bariloche sobre calle Tucumán.

Pasado el tiempo se mudaron a la calle Mitre con la familia Sánchez y luego a Moreno 142, dirección donde hoy se encuentra la cerrajería.

Trabajaron juntos durante todo ese tiempo y a los 5 años Héctor quedó solo encargándose de la cerrajería y herrajes. Se casó y con su mujer, en ese entonces, pusieron otro local el cual era la central de la cerrajería. Al separarse se quedó con la de la calle Moreno.

El comercio creció y fue incrementando rubros desde herrajes hasta llegar, con los años, a tener una amplia ferretería, “aunque nunca dejó de ser Cerrajería Bariloche” cuenta Graña a Económicas Bariloche.

Muchas son las anécdIMG_20170523_100757160otas que Héctor recuerda: “desde problemas de parejas, que uno te dice que le abras y otros que no, que le cambies la cerradura y viene el otro y se la vuelve a cambiar”, recuerda entre risas.

A los 37 años de estar en el negocio decidió retirarse, pero un 30 de abril de 2014 la vida lo cruzó con Silvia García Centeno, quién le propuso un giro comercial, pero cuidando el clásico rinconcito de llaves donde él seguiría trabajando con las llaves.

En enero de este año un accidente en su hombro izquierdo lo alejó un poco de su trabajo y terminó decidiendo retirarse tras decenas de años en su oficio. Muchos son los empleados aprendices que pasaron por su tutoría; algunos empezaron desde muy jóvenes y otros se fueron sumando, pero a todos los recuerda con un sentimiento casi familiar.


“Dediqué mi vida al trabajo y a Bariloche, y no me arrepiento de nada” concluyó Héctor.  (Económicas Bariloche)