En primera persona: cómo viven los comerciantes la reapertura de sus locales

A las 11 de la mañana la calle se veía distinta. Pasaron casi dos meses completos en los que el centro parecía de una ciudad fantasma, pero este miércoles, con la flexibilización de la cuarentena se vivió otro panorama.

Muchos comenzaron desde temprano con la limpieza de los comercios, de los vidrios y la reorganización del local para comenzar esta nueva etapa de cuarentena todavía, pero más flexible y lo que será seguramente, las nuevas formas de vender por un buen tiempo.

“Vamos a convivir con la pandemia, no se puede clausurar la vida de los ciudadanos permanentemente hasta que aparezca una vacuna”, manifestó la gobernadora Arabela Carreras esta mañana en conferencia de prensa en el hospital local, al ser consultada sobre la reapertura comercial de Bariloche.

En este mismo sentido se manifestaron varios comerciantes que apuestan por volver al camino aunque con los temores que implica estar en contacto con otras personas en medio de una pandemia que se cobró nueve vidas en la provincia y 321 en todo el país.

La disposición municipal para las personas que atiendan al público en comercios hace especial hincapié en el uso obligatorio de máscaras de protección facial, barbijos o tapabocas y alcohol en gel disponible para los clientes.

Así fue hoy el nuevo “paisaje” de la calle principal de la ciudad. Comerciantes enmascarados que intentaban volver a la normalidad, al menos un poco, lo que permite la situación mundial.

La mayoría de ellos pasó dos meses sin poder trabajar más que algunos pocos días con ventas online, por lo que hoy fue bastante importante la adhesión a la apertura. Las cafeterías, restaurantes y confiterías céntricas también volvieron a la marcha, aunque por el momento únicamente con la modalidad “take away” o para llevar.

Las peluquerías están habilitadas para abrir sus puertas únicamente lunes, miércoles y viernes y la atención será exclusivamente con turnos. “Tengo la necesidad de trabajar, pero es prioritaria la precaución para evitar el contagio, el propio,  de mi familia, y el de los demás”, remarcó a Económicas Bariloche el peluquero Héctor.

Mientras atendía a uno de los primeros clientes después de 60 días de inactividad, Héctor destacó que “mi clientela también es muy precavida, yo habitualmente hago un lavado de cabello que para minimizar el contacto y achicar el tiempo en el lugar no lo hago, y pido que vengan con el cabello recién lavado”.

“Estuvimos dos meses sin ingresos, no tenemos subsidios ni nada. Se hizo muy difícil así que esperábamos este momento”, destacó por su parte Ayelén, propietaria de un local de ropa ubicado sobre Mitre. La joven añadió que “si no nos fundimos con los cuatro años de obras en la calle Mitre, esperemos que no pase ahora”.

El cobro de los alquileres, pago de sueldos y subsistencia propia son las principales preocupaciones de todos los comerciantes actualmente. “El dueño del local vive en Buenos Aires pero me dijo que no había problemas con el pago del alquiler”, destacó Angélica en un local de impresiones y fotocopias ubicado en Mitre al 700. “Vamos a vivir con este virus, no podíamos esperar a que desaparezca para volver a trabajar, así que estamos agradecidas”, sostuvo.

El primer día de reapertura fue extraño para todos. En las calles se notó el aumento de movimiento pero demorará en impactar en las ventas y la recaudación de cada comercio. “La gente no quiere gastar un peso en cosas que no sean estrictamente necesarias”, remarcó Norma en el interior de la óptica Bressan.

En sus declaraciones, la gobernadora manifestó que está conforme con la reapertura comercial, pero remarcó que “vamos a monitorear la situación. Si vemos que esto implica que salga más del 75% de la población a la calle, se retrotraerán las medidas”. (Económicas Bariloche)