Por una insólita medida, un helicóptero privado no pudo asistir al rescate de Luis Bonich

“Fue por un capricho”. Así definieron personas allegadas al Aeroclub Bariloche la medida por la que Verónica Herrera, presidenta del Aeródromo local, prohibió que el helicóptero privado perteneciente a una empresa comercial pueda despegar de ese predio. Una medida idéntica adoptó con el avión que pertenece al Club de Planeadores Bariloche.
Bonich se descompensó cuando realizaba una caminata por la montaña junto a su esposa. Una médica le realizó las primeras tareas de reanimación y de inmediato llamaron al 911 para coordinar el operativo de rescate. Uno de esos llamados lo recibió la empresa Helitronador, que suele aportar la aeronave para este tipo de sucesos, aunque la misma estaba interdicto, es decir no tenía autorización para volar.
“Es posible que el desfibrilador que trasladaba el helicóptero no lo haya salvado, pero lo grave es que no autoricen los vuelos cuando no hay irregularidades” aseguraron fuentes vinculadas a la actividad aérea.
Herrera había adoptado otra medida insólita que, en pocas horas, quedó sin efecto por la intervención de los directivos nacionales de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
“La funcionaria tiene disputas con el Aeroclub, el Club de Planeadores y la empresa Helitronador, por eso adopta medidas absurdas” sostuvo la fuente consultada.
Herrera y su pareja, el piloto Sebastián Saraceni están sospechados de cometer actos vandálicos en el predio del Aeródromo local, motivo por el cual existen varias presentaciones policiales que radicaron distintos denunciantes en los últimos días.