Orenda, un rinconcito para disfrutar del café y la comida como en casa

Fue la casa de su familia y Estefanía quiere guardar ese espíritu, esa esencia. Con paciencia y dedicación, convirtió los rincones del hogar familiar en Orenda, un restó a metros del Centro Cívico que propone gastronomía casera, deliciosa, sabores clásicos y un ambiente tranquilo para relajarse y disfrutar.

Abrió el 21 de septiembre y de a poco se conoce en el ambiente cafetero. En diálogo con Económicas Bariloche, Estefanía contó que es la primera vez que tiene un negocio propio, aunque estudió gastronomía y trabajó en el rubro durante muchos años y en muchos lugares distintos.

En el pequeño salón de ingreso, por calle Libertad 161, unas mesitas anteceden al mostrador delicadamente pintado donde se exponen además, delicias como brownies, alfajores de maicena, crumble de ciruelas, entre otras especialidades.

“Era una casa familiar, era la casa de mis viejos”, relató y agregó que “la idea era abrir pero me tomé mi tiempo, hice todo sin apuro, con mucha paciencia”, contó desde una de las pequeñas mesitas del lugar.

Orenda quiere decir fuerzas del espíritu. Tiene un ambiente relajado, hogareño. Abre de lunes a viernes de 9 a 18 aunque Estefanía contó que no descarta la posibilidad de extender el horario un determinado día durante la semana, especialmente durante el verano.

Luego del salón, se encuentra lo que seguramente en algún momento fue un living, con una gran chimenea de fondo, plantas, hermosos y coloridos cuadros. Y un poco más allá, un gran ventanal al patio trasero invita a relajarse contemplando el jardín o el lago Nahuel Huapi.

Durante los mediodías, Estefanía prepara diferentes opciones para degustar una comida “bien de casa”, como dice ella. Ñoquis rellenos, goulash, ojo de bife con verduras, alguna tarta del día, son parte de las opciones con las que la mujer tienta a los transeúntes.

Por el momento, Orenda no cuenta con redes sociales. Estefanía apunta al boca en boca, a que la gente conozca y difunda su espacio donde en un futuro no muy lejano,  también ofrecerá un lugar de co-working para que se pueda trabajar y disfrutar de las cosas ricas que elabora Estefanía.

“Estudié gastronomía para poder viajar, pero también de familia se aprende un montón”, afirmó la mujer. El resultado está a la vista, buena música, buen ambiente, rico café y opciones caseras y deliciosas para disfrutar. (Económicas Bariloche)