Tragedia en Bariloche: "el auto se llenó de agua, se hundió muy rápido y se hacía muy oscuro".

Eugenia y Agustín, los padres de Fidelina, la nena de 3 años que murió tras caer con el auto al lago Nahuel Huapi en Bariloche, relataron cómo fueron los minutos de la tragedia y cómo Eugenia logró salir a la superficie sin poder rescatar a su hija.
domingo 09 de agosto de 2026
Eugenia a Fidelina: "Te amo, hija. Fuiste brillante y seguirás brillando en el recuerdo de todos los que te conocieron”
Eugenia a Fidelina: "Te amo, hija. Fuiste brillante y seguirás brillando en el recuerdo de todos los que te conocieron”

El accidente ocurrió el viernes cerca de las 13.15 en el barrio Villa Don Orione, sobre la avenida Bustillo, cuando la familia salía hacia el cerro Catedral.

"Para salir de casa, hay que dar marcha atrás desde el estacionamiento y luego ir hacia arriba, que es muy empinado", contó Agustín a La Nación. Eugenia manejaba el auto con Fidelina en su butaca cuando el vehículo patinó sobre la nieve y la rueda trasera derecha cayó hacia el barranco.

"Me di cuenta de que estábamos por volcar. Fide me dijo '¡Mamá!', como retándome. Le dije que no tuviera miedo, que no pasaba nada, que estaba conmigo. Y ahí empezó a dar vueltas, como cuatro o cinco. Yo me agarré del volante", relató Eugenia.

El auto cayó al agua y se hundió a 25 metros de profundidad. "El auto se llenó enseguida de agua, se empezó a hundir muy rápido, y se hacía muy oscuro. Me pude sacar el cinturón, la fui a buscar a Fide y no la encontré", dijo Eugenia. Al no poder contener más la respiración, salió por una ventana: "Sentía que tenía que salir o me moría ahogada. Supe que si mis pulmones ya no resistían, Fide ya estaba muerta. También pensé, en milésimas de segundos, que iba a tener que vivir con esa decisión toda la vida".

Agustín presenció la caída desde arriba. "Le gritó a la vecina para que pidiera ayuda" y bajó con una tabla de stand up paddle al escuchar los gritos de Eugenia. "Ahí entendí todo, porque estaba ella sola. Bajé, nos subimos a la tabla, vimos las botitas y el casco flotar", contó.

Eugenia tenía principio de hipotermia y fue trasladada al Sanatorio San Carlos, mientras en el lugar intervenían Policía, Prefectura y la Fiscalía. Buzos hallaron el cuerpo de la nena horas después. Los padres se dieron de alta voluntaria al conocer el hallazgo y fueron a despedirse. "Le prometí que iba a vivir mi vida lo mejor posible, a pleno, que los momentos con ella me van a acompañar siempre", dijo Agustín.

En diálogo con el diario porteño, Eugenia agregó: "No siento pena por lo que le faltaba vivir. Sí sé que tuvo lo que necesita un niño, nuestro amor inconmensurable, nuestra presencia. Era una nena muy feliz".

La familia planea una ceremonia de despedida en la playa y pidió a la comunidad colaborar en la búsqueda de pertenencias de la nena que puedan aparecer en el lago.

“Yo deseaba mostrarle el mundo tal como lo veo, con sus maravillas, con sus injusticias también. Y se lo mostré. Con su corta edad, pudo comprenderlo bastante, a fuerza de preguntas y repreguntas. Pudo disfrutar la montaña, el bosque, la nieve, el lago. Fueron tres años compartidos, pero lo fueron todo. Te amo, hija. Fuiste brillante y seguirás brillando en el recuerdo de todos los que te conocieron”, escribió Eugenia el mismo día de la tragedia.