Prueban por primera vez drones con cámaras térmicas para localizar huemules

Catalogado como una especie en peligro de extinción, se estima que actualmente solo hay entre 1500 y 2000 ejemplares entre Argentina y Chile, por lo que su monitoreo es de vital importancia. 
martes 04 de agosto de 2026
Es una forma no invasiva de monitorear a los huemules. Fotos: Parques Nacionales.
Es una forma no invasiva de monitorear a los huemules. Fotos: Parques Nacionales.

Con el objetivo de evaluar nuevas herramientas para el monitoreo de las poblaciones de huemul, uno de los ciervos más amenazados de Sudamérica, en mayo se realizó un estudio en los Parques Nacionales Lanín y Nahuel Huapi, orientado a determinar la eficacia del uso de drones equipados con cámaras térmicas para la detección y registro de individuos.

La experiencia fue realizada por un equipo de trabajo integrado por personal de la Dirección Regional Patagonia Norte de APN, el CONICET y la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina, con apoyo de la Fundación Huilo Huilo de Chile, fortaleciendo el trabajo interinstitucional para la conservación y el monitoreo del huemul en la Patagonia. 

El huemul (Hippocamelus bisulcus) es un ciervo que habita exclusivamente en Argentina y Chile, en los bosques andinopatagónicos, matorrales y pastizales subandinos. Catalogado como una especie en peligro de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se estima que actualmente solo hay entre 1500 y 2000 ejemplares entre los dos países. 

Se calcula que, a partir de la colonización europea, su población se redujo en un 99% y su distribución en alrededor de un 50%, debido a la pérdida y fragmentación de su hábitat, principalmente por cambios de uso del suelo y conversión de áreas de bosque, a través de incendios, en áreas destinadas a la ganadería, y por la caza debido a su mansedumbre.

Otro de los factores que afecta a la especie es el desplazamiento provocado por la introducción de especies exóticas, como el ciervo colorado europeo (Cervus elaphus), y enfermedades que no estaban presentes en la zona. En Argentina, el huemul fue declarado Monumento Natural Nacional en 1996 y Monumento Natural Provincial en las provincias de la Patagonia, la máxima figura de protección legal que se le puede dar a una especie en el país. Por su lado, Chile también lo ha declarado Monumento Natural Nacional. 

Esto ha movilizado esfuerzos conjuntos entre ambos países, como la elaboración del Plan de Acción Binacional Argentino Chileno para la Conservación del Huemul del Sur, firmado en el año 2010. Sus poblaciones son difíciles de monitorear debido a la baja densidad de individuos, porque se ubican en áreas poco accesibles y en zonas boscosas que dificultan la observación directa y el conteo de ejemplares. 

Esto ha motivado que la mayoría de los estudios para evaluar la abundancia de la especie estén basados en indicadores indirectos, como la presencia de rastros (huellas, bosteos, astas caídas, pelos o marcas en la vegetación).

Si bien a partir del año 2006 WCS Argentina y APN comenzaron a utilizar cámaras trampa para evaluar sus poblaciones con muy buenos resultados, hasta el presente no se habían realizado pruebas con drones. 

 Los drones se están convirtiendo en una herramienta efectiva para realizar estudios con especies silvestres debido a que brindan acceso a áreas remotas y ofrecen información de alta resolución con baja interferencia humana. Los sensores térmicos, a diferencia de las cámaras ópticas tradicionales, no dependen de la luz visible sino que capturan el calor –o radiación infrarroja– que emiten los objetos. 

Para poner a prueba la metodología, en primer lugar, se identificó y validó la señal térmica del huemul en el Parque Nacional Lanín, con un ejemplar que, luego de haber cruzado desde Chile hasta Argentina, permanece resguardado allí hasta que se determine un destino seguro y favorable, y que se lo conoce como “Newenche”. Se registró que el huemul presenta una firma térmica diferencial, lo que resulta clave para lograr su identificación. Su cabeza es la zona que más calor irradia, mientras que su pelaje denso lo aísla del frío a tal punto que el resto del cuerpo emite muy poco calor, haciendo que resulte difícil de detectar térmicamente respecto al entorno. 

Posteriormente, se llevó adelante una segunda prueba destinada a comparar esta señal térmica con las de otras especies introducidas que habitan la zona, como las liebres europeas, los ciervos colorados y los ciervos dama, además del ganado doméstico, como vacas y caballos. Esta prueba se realizó con la colaboración de la Estancia Fortín Chacabuco, perteneciente a The Nature Conservancy, que se encuentra dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi. 

Los resultados preliminares del estudio indican que los drones con sensores térmicos son eficaces para detectar y diferenciar especies, validando el potencial de la tecnología para monitorear al huemul. “Los resultados fueron alentadores: la tecnología permitió identificar animales que no se veían con cámaras ópticas convencionales, incluso ocultos bajo la sombra o entre los árboles. En el caso del huemul, la detección fue más desafiante, pero se logró reconocer su firma térmica, lo cual permitiría detectar a la especie en ambientes remotos. Además, durante los vuelos, el animal no mostró signos de estrés con relación a la presencia de drones. 

Esta prueba abre una nueva posibilidad para monitorear fauna patagónica de manera no invasiva y seguir mejorando las estrategias para su conservación”, comenta Alejandro Vila, gerente regional del programa Cono Sur y Patagonia de la organización WCS. 

Los principales núcleos poblacionales del huemul se encuentran protegidos en los Parques Nacionales de Argentina y Chile, por lo cual el rol que juegan las áreas protegidas es clave para su conservación. La APN, las áreas protegidas provinciales, las organizaciones no gubernamentales, el CONICET y diversas instituciones trasandinas trabajan de manera conjunta para que el huemul, conocido como el fantasma de los Andes, continúe siendo parte del patrimonio natural y cultural. 

Prueban por primera vez drones con cámaras térmicas para localizar huemules
Prueban por primera vez drones con cámaras térmicas para localizar huemules
Prueban por primera vez drones con cámaras térmicas para localizar huemules
Prueban por primera vez drones con cámaras térmicas para localizar huemules