En la clandestinidad
Amanda aseguró que no mató a Eduarda, sino que fue “una banda criminal”
Amanda Alves Ferreira (o Fernando, como se llamaba antes de autopercibirse mujer ante la justicia rionegrina) habló desde la clandestinidad por teléfono con el diario Folha de Sao Paulo, y aseguró que no mató a la también brasileña Eduarda Santos de Almeida, de 27 años, crimen por el que fue condenada a perpetua por un homicidio agravado por el uso de un arma de fuego, tras el veredicto de un jurado popular.
El diálogo de la prófuga de 30 años y el diario fue telefónico, y allí aseguró que el juicio “fue manipulado”, que “si pagás, no vas preso”, y que el crimen fue cometido por una organización criminal dedicada a la trata de personas.
“Tengo mucho que contar. Pero temo por mi vida”, dijo por teléfono “desde algún lugar de América Latina”, el pasado 6 de marzo. “Yo sé muchas cosas, y Eduarda también sabía”. Así lo consignó el diario paulista en un artículo firmado por el periodista de Bariloche Santiago Rey.
“Disparé una vez, pero no contra Eduarda. No voy a mentir: agarré el arma e hice un disparo al aire. Pero la Fiscalía en un momento dijo que Eduarda tenía seis disparos, en otro nueve, y en el juicio dijeron cuatro. Yo disparé una vez, pero no la maté”, reiteró a Folha de S. Paulo.
“No pensaba en fugarme. Después fui viendo lo que pasaba. La Justicia argentina pide mucho dinero. Entonces, el que tiene plata compra, y el que no tiene, se complica”, agregó.
Versiones
Apenas fue capturado, Fernando Alves Ferreira había asumido el crimen y ahora Amanda declaró que dijo eso porque “estaba cansada” y un policía le sugirió hacerlo.
“No había comido nada desde el día anterior. Y un policía vino y me dijo: ‘Lo que podés hacer es decir que fuiste vos, asumir la culpa, y te mandan a casa con tus hijos y después respondés en el juicio’. Yo estaba cansada y dije eso”, relató.
Agregó que está preparando una demanda en la que detallará supuestas irregularidades del proceso, entre ellas: la Fiscalía afirma haber perdido la grabación realizada el día del primer allanamiento en la casa que ambas compartían, pocas horas después del asesinato de Eduarda; el arma fue encontrada cinco días después y no tenía huellas digitales; las cámaras de seguridad de la zona muestran, en el horario del crimen, un vehículo con ambos faros intactos, mientras que el auto en el que se desplazaron tenía uno roto.
“Investigación eficaz”
El diario brasileño también consigna declaraciones del fiscal Jefe Martín Lozada, quien realizó la acusación en el juicio, había dicho que el crimen fue planeado en detalle, y pidió que lo condenen por femicidio. Figura que evitó al autopercibirse mujer, cambio de género convalidado por el mismo tribunal.
Lozada rechazó estas acusaciones. Declaró a Folha que “el trabajo de investigación criminal fue muy preciso, rápido y eficaz. Estuvo bien hecho. Se recolectaron muchas pruebas científicas: audios, llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp, cámaras”.
Fuga y misterio
Amanda se fugó sin problemas del Penal III de Bariloche el 6 de agosto pasado y desde entonces no se supo nada de su paradero.
“Miembros del Poder Judicial de Bariloche aseguran que ‘el cerco se cerró’ sobre Amanda y que su paradero ya habría sido descubierto. Hasta el momento, no hay una alerta de Interpol para su captura”, recalcó el diario brasileño.
El Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene un pedido de captura internacional, con el nombre masculino del prófugo, ofreciendo una recompensa de $5.000.000 para quien brinde información que “conduzca directamente” a su arresto.
Así indica textualmente el pedido federal:
Fernando ALVES FERREIRA (Prófugo)
Recompensa: $5.000.000
DNI: 95.876.522
Fecha de nacimiento: 22/4/1994
Nacionalidad: brasileña / argentina
Fecha de captura: 19/8/2024
Amigas
Amanda y Eduarda, ambas brasileñas, eran amigas, vivían juntas y la víctima del crimen le había subrogado el vientre al condenado para que tuviera dos hijos, gemelos que nacieron en 2019.
El diario relata que luego de una breve estadía en Brasil, Eduarda regresó embarazada a Bariloche y, en diciembre de 2021, dio a luz a una niña, que también entregó a Amanda para su crianza. Actualmente, los tres niños están al cuidado de familiares.
Para el fiscal Martín Lozada, “Eduarda se volvió una molestia” para Amanda cuando empezó a poner límites y obstáculos al contacto de la hoy condenada con los menores.
La noche del 16 de febrero de 2022, Amanda condujo hasta el inicio del sendero del lago Escondido, en el Circuito Chico, al oeste de Bariloche. En el auto también estaban Eduarda y los tres niños.
Allí, según reconstruyó la Fiscalía, empuñó y disparó un revólver marca Smith & Wesson, modelo 686, calibre .357 Magnum. Unas horas después, Eduarda fue hallada muerta. Amanda confesó el crimen.
Mensajes de texto previos al asesinato indicaron que todo fue planeado y organizado en detalle. “Tomó todas las precauciones para que la víctima no pudiera defenderse y, actuando con seguridad, realizó al menos nueve disparos que impactaron en su cuerpo”, señaló la Fiscalía.
La condenada, por su parte, declaró que “no planeó nada” y que fue Eduarda quien llevó el arma esa noche, por temor a supuestas amenazas de una banda criminal.
De hecho, durante la investigación no pudo esclarecerse si el cuerpo de la víctima tenía impactos correspondientes a cuatro, seis o nueve disparos.
Transición de género
El anuncio de su identidad como mujer trans, el 14 de abril de 2023, incrementó la repercusión del caso. La transición de género fue debatida en los tribunales, ya que para la Fiscalía se trataba de una estrategia para evitar una pena por femicidio —la ley argentina establece que, para configurarse ese delito, el asesinato debe ser cometido por un hombre. En el juicio, Lozada se refirió a la acusada en masculino.
El 30 de junio de 2023, un jurado compuesto por 12 personas condenó a Amanda por los delitos de “homicidio calificado por haber sido cometido con arma de fuego, con premeditación, y por tenencia ilegal de arma de guerra de uso civil”. Se descartó el femicidio.
“La gente no acepta la paternidad o maternidad de personas trans, bisexuales o gays. Tenían un prejuicio que no sé si las influenció”, dijo. “Todo el mundo me pregunta sobre la transexualidad. Yo viví eso para mí, fue algo personal. Antes de terminar la transición, quería estabilizarme económicamente. Quería tener mi familia, una vida estable, y después empezar con la transición física más visible.”
Amanda cumplía condena en el Establecimiento de Ejecución Penal N.º 3 de Bariloche, una cárcel masculina, donde compartía celda con cinco internos. En prisión, era llamada genéricamente “Brasil”. Llegó a presentar una denuncia por abuso sexual contra uno de los reclusos.
El 6 de agosto, alrededor de las 21:30, saltó el cerco perimetral del penal, entró en un auto que la esperaba y logró escapar. Los guardias notaron su ausencia al día siguiente.
El diario paulista reseña que el caso ha sido utilizado por el gobierno de Javier Milei para impulsar su campaña contra la diversidad sexual o lo que denomina “ideología de género”. En redes sociales, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunció en noviembre una recompensa de 5 millones de pesos (unos 27.000 reales) por su captura.
“Para reducir su condena, intentó engañar a la Justicia con un relato woke de género diciendo que se identificaba como mujer”, declaró. “La buscaremos vestida de hombre o de mujer.”
Al margen de ese debate, Amanda reconstruye su vida y prepara una solicitud diplomática para la realización de un nuevo juicio y su ingreso a Brasil.
Consultado, el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del Consulado General de Brasil en Buenos Aires, afirma tener conocimiento del caso, pero que por ley no proporciona información sobre asistencias individuales a ciudadanos brasileños.
Fue juzgada por un jurado popular que la declaró culpable la noche del 30 de junio del 2023, en un veredicto unánime. La fiscalía le atribuyó a Alves Ferreira un homicidio agravado por el uso de un arma de fuego, por femicidio y por haber sido cometido con alevosía.