La solidaridad es protagonista durante la cuarentena: grandes gestos de comerciantes locales

Bariloche y el país están a punto de completar la primera semana de cuarentena y en medio de una situación complicada a nivel económico, social y sanitario, no tardaron en surgir las muestras de apoyo mutuo, ayuda y solidaridad.

Así, cada vez son más los comercios, pequeños y medianos, emprendimientos o grupos de trabajo que deciden dar una mano en un momento de extrema dificultad ya sea a personas que están sin trabajo o con insumos para quienes deben trabajar obligadamente.

Desde los primeros momentos de la cuarentena, ya hubo quienes aportaron su grano de arena. Tal es así que se creó una página web para “organizar” las propuestas y las iniciativas solidarias.

El kiosco Área 91 ubicado en Mitre a metros de Quaglia, fue uno de los primeros en ofrecer productos esenciales de su comercio e incluso golosinas para los más pequeños con el único objetivo de ayudar  a quienes más lo necesitan y quizás no tienen los medios económicos para comprarlo.

También la verdulería Alfredito del barrio El Mallín donó unas 50 bolsas de cinco kilos cada una con variedad de verduras para personas de los barrios más carenciados de la ciudad. “Hay gente que la está pasando muy mal y quisimos dar una mano”, indicó el hombre.

La chocolatería local Rapa Nui donó además una gran cantidad de helado a modo de “un mimo” para el personal de salud del Sanatorio San Carlos, así como también lo hizo la panadería Trevisán que llevó facturas al centro asistencial.

La firma Capsa donó días atrás una gran cantidad de viandas al merendero Gotitas de Esfuerzo para que sean repartidas entre las familias que a diario concurrían a comer allí y ahora solo pueden retirar los alimentos que Iris Miñoz logre reunir.

Además, un grupo integrado por un bioquímico del laboratorio LES e integrantes  del FabLab trabajan en la fabricación de elementos de protección para trabajadores de la salud. Con placas de acetato comenzaron a diseñar máscaras que protegen el rostro de quienes están expuestos con personas posiblemente infectadas con coronavirus.

En esta línea, también un diseñador industrial que tiene su propio emprendimiento de estructuras metálicas decidió ofrecerse para, en caso de ser necesario, fabricar camillas de emergencias. “Vi en muchas noticias que hay hospitales colapsados en el mundo y la gente termina tirada en el piso, la idea es evitar eso y que haya lugares donde poder atender a la gente”, manifestó Matías Boock en diálogo con Económicas Bariloche.

También durante los primeros días de este aislamiento preventivo social y obligatorio, un hombre junto a su hijo salieron a desinfectar las garitas de colectivos del oeste. Se trata de Fernando y Pedro Clobaz, quienes tienen una empresa de fumigaciones.

Así es como la cuarentena, que se convirtió en un momento por más difícil para todos, especialmente para quienes menos tienen, para las personas sin trabajos permanentes, familias que no alcanzan a abastecerse de alimentos y para los trabajadores de la salud que continúan día a día intentando evitar los contagios masivos de esta pandemia mundial, pero donde los pequeños actos de solidaridad demuestran que se podrá salir adelante. (Económicas Bariloche)

 

Si querés agregar gestos solidarios de comercios o más información, podés comunicarte a los teléfonos: 2944 310539 o a través de las redes sociales como Facebook o Instagram.