El Chúcaro, el punto para disfrutar un buen asado en plena montaña

Abrió hace pocos días, pero ya pisa firme en la gastronomía. Un enorme ventanal hace de entrada al salón que antecede a los envidiables decks desde donde turistas y residentes se sientan a disfrutar algo rico, buena música y la increíble vista del cerro Catedral.

El Chúcaro comenzó a trabajar hace 10 días y está ubicado en la base del centro de esquí. Se trata de un nuevo proyecto de una familia que está vinculada al rubro gastronómico desde toda la vida. “Mi papá soñaba con tener un lugar así hace mucho, así que estamos todos muy felices de haberlo podido concretar”, señaló a Económicas Bariloche José “Cachito” Lepio.

“Nos ofrecieron esta oportunidad porque el lugar hace un año y medio que estaba sin funcionar”, contó y añadió que no dudaron en aceptar la propuesta. “Tuvimos unos días de muchísimo laburo previo a la apertura, pero finalmente pudimos abrir las puertas hace más de una semana”, contó el hombre.

El Chúcaro es un restaurante y parador gastronómico cuyo plato fuerte son los asados, los corderos al asador y la carne a la parrilla, pero no deja de lado las clásicas minutas, las pastas, y las hamburguesas, tan buscadas por muchos de los esquiadores y gente que visita la montaña.

Si bien es muy usual que los comercios que abren durante el invierno en el cerro Catedral cierren con el fin de la temporada turística, el objetivo de la familia Lepio es continuar trabajando todo el año y convertirse en un punto de encuentro para barilochenses y visitantes que quieran salir del radio céntrico y disfrutar la buena comida alejados, con buen paisaje y la mejor atención.

El restaurante tiene dos sectores con amplias terrazas al aire libre, sobre las que instalaron fogones que, junto a la iluminación, dan una sensación de calidez, ideal para relajarse y ver caer la tarde en la montaña.

Actualmente el horario es de 9 a 19 y ofrecen desayunos, almuerzos, meriendas y cenas, pero estiman en verano modificar los horarios durante los fines de semana y extender el servicio para la cena también.

“Acá se mueve gente todo el año, queremos que quienes vienen a caminar, a hacer trekking por la zona, a andar en bici o simplemente a pasear un rato, puedan tener la posibilidad de comer algo rico sin tener que bajar del cerro”, contó Lepio.

Un dato de color de El Chúcaro es que no tienen señal de wi-fi y por el momento, no planean instalar. “La gente ni pregunta, están tan conectados entre ellos o disfrutando de la vista, que parece que hasta se olvidan un rato del celular”, indicó.

Actualmente, de 17 a 19 ofrecen 2×1 o happy hour en cerveza Corona, ideal para acompañar una buena hamburguesa o alguna de las clásicas comidas caseras que venden en el lugar.

“La verdad es que estamos muy contentos, es un proyecto de trabajo familiar y ahora comenzaron a sumarse algunas empresas que apuestan y aportan su granito de arena y nos da mucha satisfacción”, finalizó. (Económicas Bariloche)