Crisis en el sector gastronómico: advierten dificultad para pagar los salarios y posible cierre de locales

La crisis que trae aparejada la cuarentena se agrava cada vez más y el sector gastronómico acusa ser uno de los más golpeados, no solo por la situación actual, sino por el futuro cada vez más incierto que se vislumbra.

Días atrás, varios comerciantes del rubro en Bariloche comenzaron a contactarse y crearon un grupo a través de WhatsApp en el que se relevaron las dificultades más graves que atraviesan.  “Somos alrededor de 110 propietarios de comercios gastronómicos”, explicó a Económicas Bariloche, Carlos Patarata.

Una de las primeras acciones fue la realización de una encuesta para determinar la situación general. Así, se relevó que alrededor del 50 por ciento de los comerciantes no lograba acceder a la ayuda económica del gobierno para poder pagar los salarios de los empleados.

“Estamos hablando de unos 200 trabajadores. Hay locales de todo tipo, algunos con un empleado, otros con más de 15 personas a cargo”, explicó Patarata. Las dificultades para acceder al Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) varían pero una de las principales, según indicó, se debe a los filtros que estableció la AFIP. “Piden la facturación de marzo 2019 y la del mismo mes de este año, pero muchos son comerciantes nuevos que comenzaron a trabajar hace pocos meses”, detalló.

En este sentido, además, otro de los problemas también radica en la facturación máxima establecida. “Hay algunos locales que quizás pudieron abrir otro punto de venta, entonces la facturación de marzo se excede de lo estipulado”, manifestó pero remarcó que “en marzo que fue el último mes que pudimos trabajar, no logramos hacerlo por más de 15 días, por lo que es imposible haber superado la facturación del año pasado”.

Patarata señaló que en Bariloche hay alrededor de 400 habilitaciones comerciales del rubro gastronómico. Hasta el momento, el grupo organizado reúne a unos 110 comerciantes, “lo que implica un muestreo importante”, enfatizó.

“Pagar el 75% de los salarios sin ayuda y con facturación cero, es imposible”, dijo el hombre y añadió que es el primer reclamo que hicieron junto a todos los comerciantes, para que el Gobierno Nacional revea la situación del sector.

“Hoy necesitamos el ATP para todos. Los empleados entienden la situación pero ellos necesitan cobrar, pagar sus cuentas y comer”, enfatizó. Patarata además sostuvo que hasta el momento, no hubo diálogo con el gobierno municipal.

Al ser consultado sobre la situación del rubro con la posibilidad de realizar ventas por delivery, indicó que “los locales que comenzaron a trabajar con esta modalidad no superan una facturación del 20% con lo cual, la diferencia es prácticamente nula”.

Ante este panorama, hasta el momento unos cuatro comercios, incluyendo uno de Dina Huapi, optaron por cerrar definitivamente y “son muchos otros que están analizando la misma situación”, aseguró: “De los cien que somos en el grupo, unos 20 piensan cerrar sus puertas”.

Además de la imposibilidad de acceder al ATP, Patarata manifestó que otra de las problemáticas radica en que, salvo algunos comerciantes que fueron beneficiados con descuentos en los alquileres, el resto “sigue igual”. Es decir, “la factura de electricidad llegó igual que el mes anterior, los impuestos siguen siendo los mismos, las cargas sociales”, enumeró y sostuvo que “hay líneas de créditos que son algo imposible para todos. Pedimos un crédito para pagar sueldos y al mes siguiente vamos a tener que pagar nuevamente salarios, más la cuota del crédito y todo sin facturación”.

Sobre la posibilidad de una flexibilización de medidas y de cara al levantamiento definitivo de la cuarentena en un tiempo, Patarata consideró que “se visualiza un futuro muy difícil. Cuando podamos abrir, que no sabemos cuándo será, va a ser con un protocolo que implica reducir la cantidad de gente al 50 por ciento o más, pero con una estructura comercial montada para atender al 100 por ciento, por lo que va a ser complicado igual”.

“Somos comerciantes, no una ONG, sin facturación no podemos sostener la actividad”, destacó e hizo alusión al futuro turístico de Bariloche: “Va a ser complicado volver a montar la estructura gastronómica que tenía la ciudad, que era de un muy buen nivel, con variedad y excelentes chefs”.

“Sabemos que la situación es difícil para todos los rubros, pero el sector gastronómico y hotelero se ve especialmente golpeado por lo que implica no poder abrir o al hacerlo, tener que reducir drásticamente la cantidad de gente en un lugar. Es un futuro muy incierto que se le suma a una economía que ya venía golpeada en los últimos años”, concluyó. (Económicas Bariloche)