Cómo afectará el toque de queda al rubro gastronómico local

La medida que decidió el presidente Alberto Fernández en conjunto con los gobernadores de las distintas provincias de implementar un toque de queda nocturno y de esta manera, desalentar las fiestas clandestinas y reuniones sociales, tendrá un notorio impacto en la ciudad en plena temporada turística.

Todavía no hay información oficial sobre cómo lo implementará Río Negro ni Bariloche particularmente, pero en principio la propuesta fue interrumpir la circulación entre las 23 y las 6.

En caso de efectivizarse la medida, uno de los rubros más afectados será la gastronomía, debido a que tendrán que cerrar antes de lo previsto.

En este sentido, la Asociación de Empresarios Gastronómicos de Bariloche solicitó al Ejecutivo que analice la posibilidad de implementar el toque de queda entre un horario más acotado.

“Sería muy importante para nosotros si pudiera ser a partir de las 00 o la 1, porque especialmente ahora en verano, se hace de noche muy tarde y la gente aprovecha la playa y las actividades hasta último momento y termina saliendo a cenar o comer algo ya tarde”, indicó a Económicas Bariloche, Walter Jaume encargado de la cervecería Kunstmann.

Las cervecerías y restaurantes fueron los comercios que más sintieron la cuarentena y las diversas restricciones horarias que se impusieron en los últimos 9 meses y muchos debieron readaptarse o incluso, cerrar sus puertas debido a la crisis económica.

“Es muy complicado por todo lo que fue el último año, venimos de tener que funcionar a capacidad reducida, implementar un montón de protocolos que significaron nuevas inversiones y acotar horarios, y ahora cuando teníamos expectativas con la temporada, otra vez estamos en la misma situación”, sostuvo por su parte Leticia García de la cervecería Manush.

El objetivo de la nueva medida anunciada por el gobierno nacional es evitar las fiestas clandestinas que se registran constantemente y las reuniones sociales que superan el número permitido de personas. De esta manera, se busca controlar el aumento de contagios de Covid-19 que se disparó en los últimos días y en Bariloche puntualmente, los centros asistenciales de salud se encuentran al borde del colapso.

“Es terrible ofrecer un servicio tan acotado para el público local y turista porque además lo que van a conseguir después, es que la gente se amontone para alcanzar a cenar o salir antes de las 23”, consideró García y añadió que “además, terminamos incorporando nosotros las medidas pero después no hacen controles y la gente se junta hasta en las plazas”.

Por el momento, el sector gastronómico aguardará la respuesta del pedido elevado al Ejecutivo Municipal para que evalúe la posibilidad de ampliar el horario de atención y que el toque de queda empiece más tarde, tal como sucedió en algunas ciudades turísticas como Córdoba. (Económicas Bariloche)