Centro del Copiado, la historia del emprendimiento que abrió sus puertas hace 26 años

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Hace 26 años Leonardo Marcasciano decidió apostar por un comercio propio, pero no uno más de los que ya había. El maestro mayor de obras se arriesgó por un Centro de Copiados, para poder fotocopiar planos, cosa impensada hasta entonces en la ciudad.

Así, después de buscar un lugar y con muy poca inversión, abrió sus puertas en Elflein el 1 de junio de 1992. Era un local pequeño, donde instaló la primera máquina fotocopiadora de planos de Bariloche.

“Empezamos trabajando de a poco, hasta que llegó uno de los laburos que nos apuntaló un poco, que fue la remodelación del hotel Llao Llao”, recordó “Leo” como lo conocen todos.

Mientras el trajín no descansa en el local ubicado en Gallardo 272, el hombre recuerda que desde el reconocido hotel llegaron con planos inmensos para fotocopiar. “Me acuerdo que los iba pasando por la máquina y del otro lado me ayudaban hasta los clientes”, dijo entre risas.

El comercio, después de dos años, se trasladó a Rolando 277, donde funcionó por más de una década. “Los primeros 8 años más o menos fueron para apuntalar el negocio”, explicó Leo desde su oficina.

Pasó la crisis económica y social del país en 2001, y tras un par de años tratando de remontar, les anunciaron que deberían dejar el lugar donde ya se habían establecido. “Empecé a buscar algo céntrico, hasta que encontré este local donde finalmente nos quedamos y pudimos comprar; algo casi impensado”, relató.

Leo remarca que salir adelante para una Pyme es difícil, debido a los vaivenes económicos del país. “Nosotros trabajamos con máquinas y productos costosos, siempre fue difícil avanzar, pero tratamos de estar a la vanguardia tecnológica e incluso tenemos máquinas de las cuales hay pocas en el país”, indicó.

Más allá de las inversiones y el crecimiento de lo que empezó como un pequeño emprendimiento de planos, Leo empezó años atrás, a trabajar con una visión de sustentabilidad ecológica, social y económica también. Ejemplo fiel de esto son los materiales con los que trabaja.

“Empecé a ver que era necesario trabajar con verdadera responsabilidad social”, expresó y recordó distintas campañas de las que formó parte. Una de ellas, relacionada al medio ambiente, fue la realización de spots publicitarios junto a los integrantes de la Asociación de Recicladores Bariloche para concientizar a los barilochenses, de la importancia de separar residuos.

“Cuando una empresa se ocupa de la cadena de valor, es totalmente visible”, indicó. En este sentido, mencionó distintas campañas que realizaron, en las que el Centro del Copiado se involucró activamente. Hace un par de años por ejemplo, el Instituto de Formación Docente Continua inició una campaña a beneficio de la Escuela de Aguada de Guerra.

“Nos pidieron si podíamos hacer unos afiches para promocionar la movida, pero se nos ocurrió participar un poco más. Hablamos con clientes, pusimos a la venta kits escolares para que colaboraran, cajas para juntar donaciones, hablamos con proveedores, fue muy exitoso”, detalló y añadió que “cuando la empresa se compromete de verdad, la sinergia es impresionante”.

Nada de esto sería posible sin las 25 personas que trabajan en el Centro del Copiado, muchas de las cuales, acompañan a Leo desde hace largos años. “La verdad es que tengo un equipo excepcional”, remarcó.

Actualmente, la empresa local trabaja con un programa de la Unesco llamado ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible). Se trata de 17 temáticas específicas en las que se puede colaborar para mejorar la sociedad. “No se trata de pretender cambiar la ciudad con una actividad, sino de generar pequeños cambios, sostenibles en el tiempo”, indicó.

Así fue que eligieron la Escuela 315 del barrio Malvinas para colaborar y lograron un trabajo excelente. “Ver la pasión con la que docentes, alumnos y padres trabajan para que los chicos, muchas veces con bajos recursos, puedan estudiar, nos conmovió muchísimo”, detalló.

Leo no dudó en afirmar que “cuesta crear conciencia y responsabilidad social, pero cuando hay voluntad, se logra, soy un convencido de que no hay empresa exitosa en una sociedad que se sienta fracasada” finalizó, y fiel ejemplo de ello es su comercio, reconocido y más que concurrido. (ANB)