Alquilar en Bariloche se lleva más del 60% del salario de una persona

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La inflación en el último año afectó los precios de la vida diaria. Ir al supermercado, pagar impuestos y servicios y hasta vestirse, se ha vuelto una tarea cuesta arriba debido a los constantes aumentos en precios. A todo esto se le suma un aspecto vital: la casa donde habitar. Los precios de los alquileres no están exentos de los constantes incrementos y cada vez, el alquiler de una vivienda consume más porcentaje del salario.

En Río Negro se creó la Unión de Inquilinos en febrero de 2015 con el fin de ayudar a las personas que no tienen vivienda propia y se ven obligados a pagar mensualmente por el lugar donde residen. Desde el organismo se elaboran encuestas con el fin de establecer el impacto de los costos para acceder a un alquiler y los números de 2018 son abrumadores.

Meses atrás la Federación de Inquilinos, agrupación que defiende los derechos a nivel nacional de las personas sin vivienda propia, lanzó números preocupantes, pero que con el paso del tiempo se fueron acrecentando en la Patagonia al menos, teniendo en cuenta que el aumento del dólar afectó a todos los sectores comerciales.

En febrero, esta organización indicó que los inquilinos gastan hasta el 41% de sus ingresos mensuales para abonar el alquiler, mientras que alrededor del 77% de ellos piensan que nunca serán propietarios.

A nivel local, en julio de 2017 la cifra en Bariloche iba más allá y desde la Unión de Inquilinos aseguraban que el costo de un alquiler acaparaba el 50 por ciento de un salario, debido a que los precios en Bariloche “están pensados para el turismo”.

Los últimos números arrojan un panorama peor: “hay casos en que entre el 50 y el 65 por ciento del salario de una persona se destina a pagar el alquiler”, indicó Roberto Díaz, referente de la Unión de Inquilinos.

 El aumento del dólar fue un determinante esencial en los costos de los alquileres. “Las inmobiliarias tasan las propiedades en dólares y en base a los costos de una vivienda, se decide el costo de los alquileres”, explicó Díaz. Con esta ecuación, el incremento de la moneda extranjera hizo que el impacto sea aún mayor, aunque en muchos casos todavía no se note debido a los períodos de contratos.

La franja etaria que va de los 20 a los 35 años son el público más importante en lo que a alquilar se refiere. “Muchos de ellos terminan eligiendo casas que no están en condiciones o en sectores en los que no hubieran residido antes, debido a que los costos se hacen imposible de sostener”.

Para Díaz, hay “un alza desmedida porque el criterio para aumentar es económico netamente y no se tiene en cuenta el valor de los salarios”, sostuvo el hombre a la vez que añadió que “faltan políticas de Estado que regulen que los aumentos en los costos de vida sean similares a los incrementos en los sueldos para poder mantener las “condiciones de vida digna”.

A esto se suma además las dificultades y requisitos que solicita cada persona que tiene propiedades en alquiler. “Sin mascotas, sin hijos, sin parejas”, son algunas de las referencias más leídas en avisos clasificados y redes sociales. Al no existir un marco regulatorio al respecto, es poco lo que se puede hacer, pero si se recomienda realizar las denuncias ante la Defensoría del Pueblo o la Oficina Municipal de Defensa e Informes del Consumidor (Omiduc).

Alquilar entonces, se convirtió casi en una misión imposible por los costos, por la falta de lugares apropiados y por las condiciones que establecen. “Lo único que se va a conseguir es la explosión de la burbuja financiera en la que estamos viviendo”, finalizó Díaz. (Económicas Bariloche)